Pasa un día, dos, tres... y los días se convierten en semanas...una, dos, un mes. Cada día durante todo un mes, la misma rutina, desde ese día que había salido por la puerta, como si necesitara aire fresco, no había vuelto a ver a Billie en el almuerzo, y en las clases me ignoraba, bueno... en realidad no lo hacia, como todo profesor, me mandaba a hacer ejercicios a la pizarra, me preguntaba cosas igual que al resto de la clase, pero nada de miradas seductoras ni nada por el estilo.
Por la mañana me visto normal, una camiseta de "Ramones" y unos shorts, con Martens negras, me suelto el cabello, y desayuno algo con Margaret en la cocinita de nuestro dormitorio, caminamos para lo que seria otro lunes en clase de química. Y así ocurre, todo va como ha ido durante el último mes. Esta clase está particularmente interesante, electromagnetismo. Me entretengo tanto haciendo los ejercicios que ni siquiera reacciono cuando suena el timbre. Y es Billie el que me devuelve a la realidad.
-¿lola?- dice- la clase ha terminado.
-lo siento, profesor O’kein,- digo sonrojada- me he entretenido.- trato de mirarlo a los ojos, pero esquiva mi mirada.
-no hagas eso por favor.- dice frunciendo el entrecejo.
-¿que?- digo confundida
-es difícil desviarme, y soy tu maestro, no un chico que camina por el campus.
-lo siento- digo y bajo la mirada, y salgo rápido del salón.
Camino hacia mi próxima clase, con lo que me ha dicho en la cabeza. La verdad es que me sorprendió si. Y me sigue sorprendiendo el tono que usó. Supongo que me lo busqué, por ¡mirarlo! ¿Es un maldito delito?, por que si es así, me consta que el no lo hubiese dicho antes.
Además, ¿por que me miraba el? La verdad es que me saco eso de la cabeza, y el día pasa normal. A la hora de la salida, salgo al campus y respiro algo de aire fresco, camino hasta el muelle que da al lago, y me pongo los auriculares del ipod, mientras Owl city, acompaña lo que este lunes soleado y fresco, en el que las hojas caen de los arboles, y los mas pequeños del campus se tiran al suelo, jugando futbol americano.
Me dejo absorber por la sensación que me embarga, el pelo que se agita de uno de los niños al caer al lodo, y los otros que lo cubren, y posan su peso sobre el. Luego el sol hace que mis pupilas se contraigan. entonces de repente, alguien tira suavemente de mí por un brazo, y me encuentro con esos bonitos ojos. Me quito rápidamente los auriculares.
-¿siempre te vas así? , me pregunto a que lugar te irás.
-no, no siempre lo hago- digo, con lo que pienso será mi tono normal, pero que al salir de mi garganta, suena como si le ladrara.
-oh- dice levantando las palmas como en señal de paz.- siento haberte hablado se esa manera, no tengo una explicación para como te hablé.- no lo miro a los ojos, mi mirada se clava en un punto entre los arbustos que están al otro lado el lago.
-la verdad es que no me importa, como dijiste, no eres ningún chico que camina por el campus. Eres mi profesor, y eso ya me ha quedado claro.- digo y ahora si lo miro a los ojos.
-si. Supongo que ya lo está, y por esta razón es que lo hago.
-¿por que razón?
-por esa mirada, y el que no pueda zafarme de ella, me asusta ¿sabes?, y eso no es lo que debe sentir un maestro por alguna de sus alumnas.
-si... y no me interesa.- me toma suavemente el rostro, y hace que nos miremos mas profundamente- no me importa.-digo.
-pues si no te interesa, ¿porque me miras así ahora?-me dice tiernamente.
-pues por que me estas prácticamente obligando a ello.- entonces me suelta, pero no desvío la mirada.
-ya estas libre.
-si, y...
-se que no solo me ves como a tu maestro.- suelta rápidamente.
-y yo se que no solo me ves como a tu alumna. Ya que estamos así…
-si ya que estamos así, deberías saber que mi empleo me impide verte de otra manera.
-pero aun así me ves. Pues que bien, la verdad es que está muy bien, por que mis principios me impiden verle de otra manera. Y ya claras las cosas, ¿por que no solo se va y me deja en paz?
-no, no quiero que esto termine así. ¿Sabes que? la verdad es que eres indescifrable.
-pues tu también lo eres.
-lola, tengo 27 años.- diez largos años… Que cruel realidad.
- si, y yo tengo 17, ¿cual es la novedad?
-la novedad, es que soy tu maestro, y no debería verte de la manera en que te veo, tengo diez años mas que tu, y podría ser tu hermano mayor.- lo dijo.
-dime algo que ya no sepa.- digo.
-¿te han dicho que eres muy irritante?-dice quejándose.
Lo miro más profundamente a los ojos y pongo cara de niña inocente- ¿lo soy?
-si lo eres.
-me lo han mencionado. Supongo que todos tenemos defectos.
-si, tu defecto es ser irritante.
-y el tuyo es que te has hecho profesor, para follarte a tus alumnas.
-¿en que momento he dicho que quiero follarte niña?-dice burlándose.
-el hecho de que no lo digas es lo que me dice que si lo piensas. Y no es que lo que queremos sea muy diferente.-digo, y no tiene argumentos contra eso.
-y sabes que no podrá ser ¿verdad?
-lo se bastante.
-entonces ya claras las cosas, lola, adiós.
-adiós profesor "O’kein"- ya iba caminando, cuando se voltea, y abre la palma de su mano en mi dirección, luego la cierra, como si me dijese que es Billie, que puedo tutearlo. Pero como sea, ya no lo haré.
En la noche, Margaret y yo hacemos lo que seria una rara especie de pijamada, invitamos a varias chicas, que ya conocíamos. La verdad es que no me parece bastante interesante, y solo participo en las rondas de comida. Por lo demás solo me recuesto en el sofá que da a la ventana, y un comentario llama mi atención. Creo que es Annie, una de las chicas invitadas.
-¿no creen que el profesor O’kein es sexy?- dice entre risitas. "si" dicen todas a coro.
-si que lo es ¿no lola?- me dice Margaret, con mirada acusadora.
-no, ni tanto- digo entre un bostezo.
-pues si, si tanto- dice Annie, y todas la siguen a coro (locas).
-eh... bueno chicas, mañana hay clases, ¿o se les olvida que hoy es lunes?
Ya cuando todas se han largado, Margaret se me acerca.
-¿donde estuviste luego de clases?- me dice tomándome del brazo
-en el lago, ¿algún problema?- ladro
-contigo nunca se sabe.
-pero tu si que eres predecible ¿no?- me zafo- ¿con quien piezas que estuve?.
-bueno...
-con Billie ¿no? ¡Tienes que estar loca! ¡Dios!- me siento a la orilla de la cama y me empuño el pelo, desesperada.
-si estuviste con el. ¿De que hablaron?- me pregunta
-no jodas Marge.
-dime, ¿de que hablaron?
Un largo y sonoro suspiro. Sale de mi garganta.
-la verdad es que no se que me pasa, Marge, se supone que es mi maestro, que no debería sentir esto que siento, cuando lo veo, si, si, si, es mayor, tiene 27, yo 17, pero que puedo hacer ¿eh?- mientras hablo, Marge se me acerca, se sienta el lado mío, y suavemente, recuesta mi cabeza en su hombro.- el dice, que no debería de sentir lo que siente por mi, por ninguna de sus estudiantes, que es mayor que yo, y que es mi profesor, pero, me ha demostrado, en como me mira, que siente por mi lo que yo por el.- y entonces, las lagrimas empiezan a fluir, la verdad es que no sabia por que lloraba, ¿será por que la primera vez que siento algo por un hombre, es por mi profesor de química?.
-ya, no llores preciosa- dice tratando de calmarme. Pero no funciona, me acuesto y Marge se acomoda a mi postura, me recuesta de su hombro nueva mente.- y el hecho de que este aquí con migo, hace que llore aún más. Lloro hasta que ya no tengo más lagrimas, y luego me pierdo en el sueño.
olaa.... me encanto el capitulo!!!
ResponderEliminartiempo que no subias.!!! !!!
espero que la continues! es muy buena!1 me encanta billie!!!