A clase transcurre lenta, así como lo había querido tanto anoche, cuando Billie me acompañaba al lago, ahora llevaba el pelo chispeado, unos vaqueros y una camiseta negra. Hacíamos un trabajo grupal, pero era muy difícil concentrarse en el trabajo cuando tenías a un hombre sexy, pasando a hacer revisiones cada cinco minutos.
Me concentre en el trabajo, y todos iban por la actividad número cuatro cuando ya había terminado. Me había tocado en el grupo que estaba al final del salón, yo vestía un vestido negro no muy corto, pero tampoco largo, algunos diez centímetros por encima de mis rodillas, unas botas de cuero por los tobillos, y una chaqueta gris. camino lentamente hacia el escritorio del profesor, en ese momento el fija su mirada en mi, pero en vez de fijarla en mis ojos como había hecho antes, hace una inspección a cuerpo completo, desde los pies hasta la cabeza, en eso llego al escritorio.
-he terminado, profesor O’kein.- digo mirándolo a los ojos.
-espera... ya te firmo.- busca en su maletín, y saca una pluma, escribe su impecable firma, y una A que significa que terminé el día debido.
Cuando se acaba la clase, Margaret se acerca a mí y dice.
-lola, entrega clases el mismo día, nah... este profesor nos va a ser de mucha ayuda.
Si de mucha ayuda, eso pensé, cuando el profesor salió del salón, con paso rápido, dios... que buen culo tenia.
***
BILLIE
Esta situación era tan incomoda. Esa chica lola... a la que solo llevaba dos días viendo, y solo por la simple razón de que llevaba dos días en esta academia, no podía creer lo depravado que era, esa chica de pelo rojo, que podía ser mi hermana menor, ella me movía el suelo.
Años atrás cuando aún estudiaba había sentido algo parecido... pero nunca antes como lo que me provocaba esta niña, que dirían mis amigos tree y Mike, podía imaginármelo... “genial two dollars, ahora tienes hija", pero dudo que esta atracción que tengo por ella sea un sentimiento bueno. Digo es bueno, por que ella es diferente, pero, soy su maestro, y le llevo 10 putos años de edad.
Caminando, todas las miradas en mi... y no solo la de las chicas, sino que los chicos me miran... pero con envidia creo, no se... será por que en los días que llevo en la academia, todas las chicas se voltean a mirarme ¿piensan que soy competencia?, por dios.
Aún sintiendo atracción por lola, no seria tan perro, como para follarme a una de mis alumnas, además una chica tan hermosa, debe de tener alguien de su edad detrás de ella.
O eso espero, por que no quiero razones para sentir más que simple atracción por ella. Bastante tengo con desearla físicamente.
En la hora de almuerzo de Aller, me había perdido en sus ojos, y creo que eso me demostró lo débil que soy. Pero quien me culpa, ella me miro ¿no? Dudo poder zafarme de esa mirada cada vez que ella también se pierda en la mía.
hoy esta mas que hermosa... es provocativa, lo único en que puedo pensar cuando la veo, que no sea en ella, "depravado" me digo, pero no lo soy del todo... lola es... lola y eso nadie lo puede negar, y sobre todo, soy hombre y según lo que mi madre dice, "los hombres son todos iguales", no era tan feminista... bueno ya si lo era, su frase celebre "llorar es natural, y mas cuando un hombre lo hace", eso es puro feminismo, pero gracias a ella me he dado cuenta de que todo eso es verdad... todos somos iguales, eso me convence cuando entra por la puerta de cristal, esa chica de melena roja y naranja, y esos ojos verdes, vestida con un hermoso vestido, tan provocativo, la hacia verse infantil, y seguro eso era lo que me gustaba de ella, "pervertido", se sienta en el mismo lugar en el que estuvo ayer.
Se me acerca una maestra, que ya había visto en el transcurso de los días aquí.
-¿está ocupado?- me pregunta señalando al asiento que estaba vacio al lado mío.
-no. puede sentarse.-le digo mirándole a los ojos, son de un azul intenso, ojos fríos, fría personalidad.
-¿cual era tu nombre...?.-vuelve a preguntar.
- Billie O’kein, un placer.- digo ofreciéndole una mano. Ella la toma.- un placer.- dice.
En este momento miro hacia donde ella estaba sentada, me mira a los ojos, me pierdo en ellos otra vez, "aprovechado", paso la mirada de sus ojos hasta el bello escote, de el vestido que llevaba puesto, y de allí a sus ojos, no tardo en asimilar lo que acabo de hacer, aún si no lo hice intencionalmente, eso fue una cordial insinuación.
Ella todavía sigue mirándome, cuando noto que alguien al lado mío me habla, y deduzco que es la profesora, que hace poco me había preguntado. La miro.
-Billie ¿se encuentra bien?-dice - lo noto pálido.
-no, no se preocupe, debe ser el estrés, es que como soy nuevo en esto de la maestría, debo sentirme un poco...
-abrumado- dice dando en el punto exacto.
-eso, creo que iré a tomar algo de aire fresco.- digo parándome, miro por ultima vez y sus ojos singuen en los míos, pero esta vez no puedo darme el lujo de perderme en ellos, camino con paso rápido hacia la puerta que da al parque y el sol y la brisa, me dan la bienvenida.
"buen día digo para mis adentros" "buen día"
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