sábado, 5 de febrero de 2011

cap.8 *lola*

Son las 8:00 pm, Marge vuela por toda la habitación buscando algo que ponerse, pero yo ya estoy lista, me he puesto unos vaqueros, una blusa negra holgada, y unas Martens negras. La verdad es que no tenía muchas ganas de salir, y tenía una gran necesidad de ver a mi padre. El era mi mejor amigo, siempre había estado hay para todo, sabia que decirle que me gustaba mi maestro era un riesgo muy grande no solo para mi, sino para Billie, ya que conociendo a mi padre, y lo sobre protector que podía llegar a ser, llevaría a Billie a un estrado, o a menor escala, solo demandaría a la academia, por que "el profesor de química, ha seducido a su hija".


-lola.-dice Marge, y dejo de mirar por la ventana para prestarle atención a lo que dice.- ¿como estoy?


-creo que estas....- los ojos le brillan.- creo que estás muy bonita- lleva puesto un vestido de animal print, y unos converse marrones al tobillo.


-tu también lo estás, ya larguémonos de aquí.- dice sonriendo. Debe de estar muy desesperada por ver a Bry. La ultima vez que habíamos salido todos juntos, will se había lanzado al lago conmigo encima de el. Y había terminado empapada.


El lago esta repleto, y ya varios se han lanzado al agua. Nos encontramos con Bry y will, que nos brindan unas latas de cerveza. La cojo sin pensarlo, y le doy el primer sorbo.


Pienso que esta noche podría refugiarme en la bebida, pero resulta que me siento idiota, ya transcurridas 2 horas, comienzan a poner música lenta, y todos bailan con su pareja, y la verdad es que no me gusta, hasta will, esta bailando con una rubita. No quería estar ahí, así que le digo a Marge que me iré.


Caminando por el campus de vuelta a mi dormitorio, tengo esta extraña sensación de que alguien me persigue, miro hacia atrás pero no hay nadie, sigo avanzando, pero más rápido, pasados unos 5 minutos, vuelvo a mirar, y lo compruebo, me persiguen.


Este era unos de esos momentos en los que el corazón casi se te sale de donde debería de estar, creo que había visto a este tipo, si... ¡ya lo recuerdo! era de mantenimiento, era nuevo, apenas había comenzado en este año. Lo había visto algunas veces. Era un hombre de algunos 38 años de edad. Pelo negro, ojos grises, y rostro aceitunado. Al cabo de unos segundos decido que no gano nada corriendo, iba a enfrentarlo. Me paro abruptamente y coloco los brazos a cada lado de mi cuerpo, con los puños cerrados.


-¿necesita algo señor?- le digo, pero no parece escucharme, me toma por los brazos y me empuja hacia el árbol que tenia tras de mí.

-no, nada que no seas tú, ya he visto como me miras, nadie debe enterarse ¿sabes?


-¡¿de que DEMONIOS habla?!- grito alterada, y el corazón se me va acelerando. lo que ocurre luego está fuera de lo racional, el hombre empieza a besar y lamer mi cuello- ¡ah! ¡Psicópata suéltame!- digo asqueada y bastante alterada, intento soltarme, pero no cede.- ¡maldita sea!- ladro, pero nadie parece escucharme- AYUDA - grito entre sollozos, y  luego el hombre me suelta forzadamente. Entender la escena me resulta difícil, por que ha ocurrido muy rápido. En un segundo el hombre loco me está lamiendo el cuello, y al otro el hombre de pelo negro y ojos verdes, al que conocía tan poco, pero que quería tanto, estaba levantando al de mantenimiento por el cuello de su uniforme, y le daba puñetazos en el rostro hasta que queda inconsciente. Billie lo deja tirado en el suelo, y se dirige hacia donde estoy. Estoy muy conmocionada, cuando dice:


-¿estás bien?- me pregunta. Pero solo puedo sollozar y llorar. Entonces se acerca a mi y me abraza con ademán protector.


Luego de unos minutos de llanto en el hombro de Billie, hace una llamada rápida, y les había a los de seguridad, que vengan a llevarse al tipo. No transcurren 5 minutos, y ya están aquí, llevándoselo a rastras hacia la enfermaría.

-¿está seguro que no le ha pasado nada profesor O’kein?- dice uno de los hombres, de pelo rubio, y cuerpo descomunal.

-si no hubiese llegado a tiempo... no se que le hubiese hecho este imbécil.- entonces el hombre rubio se va, y yo todavía sigo de estúpida llorando.- vamos lola, te llevare a tu dormitorio- entonces caminamos el resto del camino, mientras yo lloro, y Billie me abrasa consolador.

Cuando llegamos a mi dormitorio, entramos, y camino hasta mi cama, me acuesto y él me coloca un edredón encima, de verdad que hacía frio.

-gracias.- digo queda. Hoy no podría decirle más que eso. Otro día vería como me agradecía, solo quería llorar, llorar hasta dormirme.

-no hay de que- dice mientras se aleja hacia la puerta, cuando gira el pomo, se gira y me dice- ¿lola?, prométeme que no vas a volver a caminar sola por el campus a esta horas.- yo solo asiento, mientras tiemblo- duerme bien.- comienzo a cerrar los ojos, oigo que se acerca, por que, al parecer se ha olvidado de apagar mi lámpara, y siento, sus calurosos labios en mi frente, lo que oigo luego es que la puerta se cierra, y me sumerjo en el sueño.

***


-¡déjenlo!- sigo gritando. Cuando abro los ojos, mi corazón sique su apresurado baile.- ¡déjenlo!- pero que... he tenido el mismo sueño de Aller. Y lo había sufrido peor. Me levanto, y lavo mi rostro. Que está todo mojado, del sudor y las lagrimas. Son las 2:00 a.m, y al parecer Marge no ha llegado.


En la tarde del viernes mi madre nos recoge para nuestro fin de semana en casa. me gusta volver aunque sea solo los fines de semana, me recuerda que no me he perdido del todo.


-lola, quizás deberías visitar a Kurt, sabes, con lo que le pasó a su padre....- sugiere mi madre.


-lo se mamá, pero... ¿me explicas mejor que es lo que ha ocurrido?- pregunto.


-por lo que se, el señor Hawkins regresaba del trabajo, como siempre, pero está vez nunca llegó, tuvo un accidente con un camionero, y... bueno, digamos que el pasado lunes enterraron sus restos, o... sus pedazos.-dice pensativa- que pena más grande, ya tu padre y yo fuimos a consolar a la señora Hawkins, pero Kurt es un hueso duro de roer, y desde el lunes no sale de su dormitorio si no es para ir a la escuela.


Ay Kurt... claro que si sabia que era un hueso duro de roer. Estuvimos en la misma escuela, y éramos vecinos, y mejores amigos, hasta que la escuela se incendió, pocas veces ocurre, pero ocurre, la suerte fue, que ocurrió un sábado, cuando explotó una de las plantas eléctricas, mis padres tuvieron que cambiarnos de escuela, y la única opción fue la academia, pero los padres de Kurt decidieron que una academia los separaba demasiado, así que buscaron otra escuela.


lo extrañaba bastante, lo quería bastante, el era muy apegado al señor Hawkins, y su perdida me duele, por que era un buen hombre, y en mi infancia, fueron muchos los días en los que jugué con Kurt en el patio de su casa, mientras su madre preparaba galletas y limonada, y su padre salía del taller a saludarnos, y a besar a su querida esposa, ¿como se sentiría?, no lo se, pero Kurt me necesita, así como lo necesité a el cuando tuve que irme, y solo lo veía los fines de semana, así... nos fuimos alejando.


Toco tres veces la puerta, y la señora Hawkins me abre con los ojos rojos de tanto llorar, se podría decir que era mi segunda madre, así que sin decir nada, la abrazo. y ella rompe a llorar.


-lo siento señora Hawkins, lo siento mucho.- le digo mientras ella se aparta.


-hace tiempo no te veía lola, por favor, sube a ver a Kurt el si que te necesita...-y sin decir mas, corro por las escaleras, hasta la puerta del fondo, donde un cartel reza "no me jodan", Kurt..., lo mismo hago con la puerta de Kurt, toc toc toc, pero esta no se abre.


-Kurt... soy lola- pero aún así la puerta sigue cerrada. Pasan 15 minutos, me siento en el piso, con la espalda pegada a la puerta- Kurt, no me iré hasta verte.- entonces se abre. Cuando me incorporo, lo que veo me desgarra, la imagen de un Kurt desaliñado, con el pelo rubio despeinado, los ojos azules llenos de ojeras y lagrimas. Lleva un pantalón a cuadros y una camiseta blanca de "gorillaz".-¿como estás?- silencio. Entro al dormitorio, mientras el cierra la puerta. Se acuesta en la cama.- ¿quieres hablar?- pregunto, y el me dice que no con un movimiento rápido de cabeza- ¿quieres que yo te hable?- pero hace el mismo movimiento de cabeza. Camino despacio, me acuesto a su lado, y me acomodo para que su cabeza quede en el centro de mi pecho, le tomo la mano, para que sepa que tiene apoyo. Y entonces empieza a llorar.


Cuando llegué a la casa de los Hawkins, eran las 6:00pm. Ahora son las 8:00pm y no hay signos de que Kurt quiera parar de llorar, mis palabras de consuelo solo han servido para que más lagrimas salgan se sus ojos. Pero el tenia todo el derecho de llorar.


 -has venido- dice con voz ronca- pesé que no vendrías.


-¿y dejarte solo?- le digo con voz tierna-¿en las buenas y malas?


-en las buenas y malas, -dice entre sollozos- en las buenas y malas- dice para si mismo.-te he extrañado.


-no tanto como yo-  le digo, y le prieto la mano aún más fuerte- Kurt... lo siento mucho.


-no tanto como yo- y puedo sentir como sus labios hacen una sonrisa- tuve un presentimiento ¿sabes?, bueno, un sueño, y yo moría, quizás yo debía morir y no el.


-shhhh. Todo pasa por una razón Kurt tienes que seguir, por que el lo hubiese querido así.


-gracias, lola.- me agradece.


-no hay de que Kurt, para eso están los amigos.- por primera vez en todo este rato, se apoya en los codos, y me mira directamente a los ojos, no recordaba los bonitos que eran, y lo mucho que me gustaban. En la infancia uno se enamora de sus amigos, y eso nos pasó a Kurt y a mí, antes de irme a la academia el me besó, "para que no te olvides de mí " me dijo, no negaré que me gustó, por que en realidad me gustó demasiado. Pensé que lo dejaría en el pasado, que lo que sentía por el solo eran cosas de niños, pero ahora veo que no es así. Entonces, ahora estamos aquí, mirándonos, y supongo que el ha recordado el beso al igual que yo.


se inclina tanto hacia mi, que nuestros labios casi se tocan, me acerco un poco más, y puedo sentir su aliento, lo que hace que desee sus labios como lo había hecho antes, entonces se unen, y creo que no puedo parar, no está en mis manos. Lo agarro por el cuello de su camiseta, y rodamos en la cama hasta que quedo encima de el, entonces tocan la puerta. y la voz de la madre de Kurt se oye lejana, ¿será por que la sangre me entapona los oídos?- "lola, tu padre ha llegado de trabajar, tu hermano vino a buscarte, dice que quiere verte". Solo así nuestros labios se separan.

-no te olvides de mi, lola.- dice intentando sonreír- vamos, te acompaño hasta tu casa.- a la madre de Kurt le resulta raro verlo fuera, pero se que esta contenta, por que es algo bueno para Kurt.












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