En el camino de vuelta a la academia no ocurre nada especialmente interesante. Al llegar todo resulta ser exactamente lo mismo, el mismo lugar aburrido. Me despido de mi padre y mi hermano, y me encamino a mi dormitorio.
Las están luces apagadas y las ventanas cerradas, justo como las deje el viernes, así que Margaret no ha llegado aun. Dejo la mochila encima de la cama, voy a la cocina y saco una lata de coca-cola del frigorífico. Considero las opciones del día. Todavía es temprano y el sol brilla afuera, ya he hecho todas mis tareas, así que salgo con un café rondándome en la cabeza. En el campus hay un Starbucks, camino unos 5 minutos y el olor a café recién hecho inunda mis sentidos. Entro al establecimiento, en el que hay dos o tres estudiantes sentados en la barra conversando, pido un cappuccino y espero unos minutos. Saliendo del local con café en mano, me choco con el hombro de alguien y tengo que maniobrar mágicamente para que el café no caiga estampado contra el pavimento. Levanto la mirada y me encuentro con los ojos sorprendidos del profesor O'kein.
-¿Estas bien?- me pregunta preocupado. Yo me toco el hombro con mi mano libre, y compruebo que todavía esta pegado a mi cuerpo.
-Eso creo- digo apartando mi mirada de la suya, y bajando nuevamente la cabeza comienzo a caminar. De camino hacia el lago son 10 minutos, antes de llegar alguien me toca el hombro, yo me asusto, hasta que caigo en cuenta que es billie con un café en mano, y no el loco de aquella otra noche.
-¿Por que diablos todo el mundo quiere asustarme?- grito frustrada.
-Lola cálmate... ¿como que asustarte?-pregunta confundido- ¿Lo dices por lo de la otra noche?, yo no quiero asustarte...
-Profesor O'kein lo siento vale, he estado algo
alterada después de lo del incidente. No había tenido la ocasión para darle las
gracias de no haber sido por usted no se donde estaría- digo queda, con la
mirada perdida en algún punto lejano.
-¿quieres caminar y contarme como estás llevándolo?-
Me pregunta, y yo no hago mas que perderme en sus ojos y pensar en lo tierno
que es. ¿Por que tenias que ser profesor mío O'kein...? asiento por un instante
y doy media vuelta, Billie me sigue los pasos.
-No se ni que decirte- digo tuteándolo, lo que me
resulta ligeramente incomodo, pero ya el me había dicho antes que podía
hacerlo- He estado algo calmada en mi casa, pero aquí en la academia es
diferente... lo que sentí cuando ese psicópata me tocaba... no puedo ni pensar
en ello Billie.- digo casi llorando, él me acaricia el brazo en señal de apoyo,
y me siento reconfortada- Aparte esta pesadilla recurrente que no me deja
dormir en paz...
-¿Que pesadilla?- me interrumpe- ¿podrías
hablarme de ella?
-Te resultarían un poco incómodos los detalles...
-No hay cuidado.
-Bueno, estamos tu y yo en una habitación... la
luz de la mañana entra cálida y clara por las ventanas, los recuerdos de la
noche anterior son vagos, pero estaba tan fresca...tan feliz, había sido una de
las mejores noches de mi vida. Entonces caigo en cuenta de que estas a mi lado,
tenemos una breve conversación... y luego irrumpen en la habitación unos
hombres extraños, empiezan a golpearte... es como si el dolor que estas
sintiendo tú en ese momento, lo estuviera sintiendo yo también. Y cada vez me
duele más cuando despierto.
-¿Cual fue la primera vez que se presento esa
pesadilla?- me pregunta interesado.
-No lo se... ¿una Semana tal vez?-Entonces caigo
en cuenta de algo.- ¿porque has insistido tanto con esto Billie?- pregunto ya
en la entrada del edificio de dormitorios.
-Por que... he tenido ese mismo sueño desde hace
algunos días.- dice mirándome a los ojos.
-Espera.... ¿que?- Digo sorprendida.
-exacto.- ya estábamos en la puerta de mi habitación-
Lola te veré mañana en clases. Duerme bien.- dice y me da un beso en la
coronilla.
-Sabes que no será así.-digo antes de que se
marche dejándome llena de dudas.
Y si que tenia razón, la noche transcurrió lenta
y dolorosa, por la mañana despierto exaltada y el corazón me late tan rápido que
pienso tendré un ataque de taquicardia. Cuando me pongo de pie siento que me
estrellare contra el piso, y caigo apoyándome de una rodilla y agarrándome el
estomago con las manos, entonces siento unas terribles ganas de vomitar, corro rápido
al baño y dejo que salga por mi garganta la cena de ayer. En un instante Margaret
esta a mi lado sosteniéndome la mata de pelo naranja.
-¿que pasa lola? ¿No me digas que ya has quedado
embarazada?- dice riendo
-Hahaha- digo sarcástica.-que graciosa. Solo
estoy mareada Margaret.
-¿es por esa estúpida pesadilla que te pone como
loca, y nunca me has querido contar?.
-puede ser, no estoy de humor ni en condiciones
para que me ataques con tus preguntas... lo siento Marge.
-voy a buscarte agua.- Dice y se va a paso rápido
hacia la cocina. Yo me desvisto y me entro en la ducha. Me siento agarrando mis
piernas con mis brazos, como si estuviera tratando de que no cobraran vida
propia y salieran caminando solas. Siento el agua caer sobre mi espalda. pero
no me siento mas relajada, en realidad siento como una pregunta va creciendo y
creciendo en mi interior, y cada vez se haces mas, y mas grande. ¿Por que
diablos Billie y yo hemos tenido el mismo sueño? o peor aun... ¿el también ha
sufrido tanto como yo?
Le dije a Marge que se fuera a clases sin mí, que
la alcanzaría luego. Y no es que pensara hacerlo. Cuando se fue busque un
frasco que me había entregado mama. Él psicólogo me las había recetado hace
bastante tiempo, cuando las cosas en la familia no iban tan bien, ella sabe que
en época de exámenes no puedo dormir por la ansiedad, decía clónasela y era un
frasco naranja con pastillas verdes. Este somnífero solo tuve que utilizarlo
antes de entrar a la academia, por que bajo situaciones agobiantes,
estresantes, o simplemente bajo presión, se desencadena una ráfaga de ansiedad,
y simplemente paso días sin dormir. Supongo que esta situación amerita
tomarlas.
Me tomo una, y luego me vienen a la cabeza las imágenes
de mi sueño concurrente, empiezan a correr lagrimas por mis mejillas, tomo
otra, y esta vez las imágenes son las de Billie, esta vez siento impotencia,
impotencia de no tenerlo, entonces tomo una tercera. Me recuesto todavía solo
cubierta por una toalla, con el pelo y mi cuerpo empapado de agua, y lloro
hasta que los somníferos comienzan a actuar.
BILLIE-
-glena Louis- se escucha un "presente"
quedo y tímido.
-Margaret Johnson- "Presente"
-Lola Webb- silencio.- ¿lola Webb?- Margaret Johnson,
la chica que siempre anda con lola se acerca al escritorio con cara de
preocupada y dice en voz baja:
-Profesor O'kein, lola dijo que me alcanzaba y no
lo ha hecho, se levanto gritando como todos estos días, y fue al baño a vomitar….
-¿Cree que le puede haber pasado algo?- pregunto
preocupado.
- No lo se, la vi muy mal esta mañana, y el hecho
de que no me haya alcanzado como dijo haría... me asusta.
-¿están todos a excepción de lola?- todos
responde "si"- chicos necesito que se mantengan callados en el resto
de la clase. Tengo que verificar algo.- digo y salgo caminando con paso
decidido. Cuando entro en la habitación de Margaret y lola, lo que veo me
asusta, siento como todo se reduce a mirar sus ojos llenos de ojeras y sus
labios pálidos, y luego veo en su mano inmóvil agarrando un frasco naranja.
-¡Lola!- exclamo casi ahogado, pesando lo
peor...-¿Que has hecho?- digo corriendo a verificar su estado. Está empapada de
agua y solo la cubre una toalla mojada, el pelo le tapa el rostro y cuando se
lo aparto no veo expresión alguna, le quito el frasco y leo el nombre
"Clonazepam", lo conozco por que a mi hermana se lo receto su psicólogo,
por el estrés que sufre cuidando de nuestra madre. Un somnífero bastante fuerte
que recetan solo a las personas que sufren se ansiedad. Y que al igual
consumido el grandes cantidades puede inducir al coma, o hasta la muerte.- ¡Por
favor lola respóndeme!- rugo perdiéndome a mi mismo. La tomo en brazos y camino
hacia la ducha si mucho esfuerzo. Abro la regadera y dejo que el agua caiga sobre
ella, no lo hago por que se lo que hago, lo hago por que eso hacen en la películas
en casos de intoxicación. Estoy casi dentro de la ducha, y el agua me moja a mí
también. Le doy palmadas en las mejillas, pero no responde, espero unos instantes...
una reacción, un movimiento.
La veo fruncir es entrecejo, y luego toser varias
veces. Entonces abre los ojos y me mira confundida.
-¿Que...? ¿Que...?- intenta decir, pero no sale más
que un susurro. Yo la abrazo, y ella sigue tratando de decir algo, pero nada de
lo que dice concuerda "tu" "¿por que?" "yo"
"aquí".
-Shhhhh... Yo estoy aquí- digo para calmarla,
oigo sus gemidos en mi oído, y le beso la frente. Cuando me aparto de ella, ya
parece estar más recuperada.
-Siento no haber llegado a clases- dice.
-¿Querías matarte lola?- pregunto casi llorando-
¿querías matarte?
-solo quería dormir- dice.- son solo somníferos...
-solo somníferos.-digo procesando- me ha dicho la
señorita Margaret que te levantaste vomitando. ¿Ha sido eso por los somníferos?
-Me levante gritando a causa de la pesadilla de
la que te hablé, sentí unas fuertes nauseas, y vine al baño a vomitar. este maldito
sueño me tiene como loca Billie- dice entre sollozos- no puedo concentrarme...-
ella me mira a los ojos, tiene los labios pálidos y los ojos llenos de ojeras,
siento una necesidad enorme de besarla, pero mis impulsos aun están controlados
por mi cordura.
-Iré a buscarte una toalla seca- digo tratando de
no mirarla, ya que la toalla se había soltado y estaba desnuda frente a mí. Ella
es consiente de que esta desnuda, pero sigue mirándome como si no le resultara
incomodo estar en frente a mi. Eso por alguna razón me exita. Salgo rápido del
baño para no cometer una locura.
-gracias otra vez profesor O'kein- dice ella
agradecida- me ha salvado la vida dos veces.- me mira y coge la toalla de entre
mis dedos, deja caer la que tenia puesta y se pone la seca que le he traído en
un acto de agilidad mas que de vergüenza por que yo pueda verla. Hay lola...
eres tan madura y tan inocente a la vez.
-no hay de que- ella me abraza, Huele a naranjas
y cerezas- puedes contar conmigo para lo que sea.
-tu también cuenta conmigo para lo que sea.- dice
ella con tono maternal- algún día seré yo la que te salve. Ahora creo que lo
mejor seria que me vista, ya que esta historia podría terminar peor- sale
sosteniendo la toalla con una mano y tocándose la cabeza con la otra. Espero un momento, tanto como para darle tiempo a vestirse como para procesar a loque se refería con
su comentario.