sábado, 16 de octubre de 2010

cap.4 *lola*


A clase transcurre lenta, así como lo había querido tanto anoche, cuando Billie me acompañaba al lago, ahora llevaba el pelo chispeado, unos vaqueros y una camiseta negra. Hacíamos un trabajo grupal, pero era muy difícil concentrarse en el trabajo cuando tenías a un hombre sexy, pasando a hacer revisiones cada cinco minutos.


Me concentre en el trabajo, y todos iban por la actividad número cuatro cuando ya había terminado. Me había tocado en el grupo que estaba al final del salón, yo vestía un vestido negro no muy corto, pero tampoco largo, algunos diez centímetros por encima de mis rodillas, unas botas de cuero por los tobillos, y una chaqueta gris. camino lentamente hacia el escritorio del profesor, en ese momento el fija su mirada en mi, pero en vez de fijarla en mis ojos como había hecho antes, hace una inspección a cuerpo completo, desde los pies hasta la cabeza, en eso llego al escritorio.


-he terminado, profesor O’kein.- digo mirándolo a los ojos.


-espera... ya te firmo.- busca en su maletín, y saca una pluma, escribe su impecable firma, y una A que significa que terminé el día debido.

Cuando se acaba la clase, Margaret se acerca a mí y dice.

-lola, entrega clases el mismo día, nah... este profesor nos va a ser de mucha ayuda.

Si de mucha ayuda, eso pensé, cuando el profesor salió del salón, con paso rápido, dios... que buen culo tenia.


***


BILLIE


Esta situación era tan incomoda. Esa chica lola... a la que solo llevaba dos días viendo, y solo por la simple razón de que llevaba dos días en esta academia, no podía creer lo depravado que era, esa chica de pelo rojo, que podía ser mi hermana menor, ella me movía el suelo.

Años atrás cuando aún estudiaba había sentido algo parecido... pero nunca antes como lo que me provocaba esta niña, que dirían mis amigos tree y Mike, podía imaginármelo... “genial two dollars, ahora tienes hija", pero dudo que esta atracción que tengo por ella sea un sentimiento bueno. Digo es bueno, por que ella es diferente, pero, soy su maestro, y le llevo 10 putos años de edad.

Caminando, todas las miradas en mi... y no solo la de las chicas, sino que los chicos me miran... pero con envidia creo, no se... será por que en los días que llevo en la academia, todas las chicas se voltean a mirarme ¿piensan que soy competencia?, por dios.

Aún sintiendo atracción por lola, no seria tan perro, como para follarme a una de mis alumnas, además una chica tan hermosa, debe de tener alguien de su edad detrás de ella.

O eso espero, por que no quiero razones para sentir más que simple atracción por ella. Bastante tengo con desearla físicamente.

En la hora de almuerzo de Aller, me había perdido en sus ojos, y creo que eso me demostró lo débil que soy. Pero quien me culpa, ella me miro ¿no? Dudo poder zafarme de esa mirada cada vez que ella también se pierda en la mía.

hoy esta mas que hermosa... es provocativa, lo único en que puedo pensar cuando la veo, que no sea en ella, "depravado" me digo, pero no lo soy del todo... lola es... lola y eso nadie lo puede negar, y sobre todo, soy hombre y según lo que mi madre dice, "los hombres son todos iguales", no era tan feminista... bueno ya si lo era, su frase celebre "llorar es natural, y mas cuando un hombre lo hace", eso es puro feminismo, pero gracias a ella me he dado cuenta de que todo eso es verdad... todos somos iguales, eso me convence cuando entra por la puerta de cristal, esa chica de melena roja y naranja, y esos ojos verdes, vestida con un hermoso vestido, tan provocativo, la hacia verse infantil, y seguro eso era lo que me gustaba de ella, "pervertido", se sienta en el mismo lugar en el que estuvo ayer.

Se me acerca una maestra, que ya había visto en el transcurso de los días aquí.

-¿está ocupado?- me pregunta señalando al asiento que estaba vacio al lado mío.

-no. puede sentarse.-le digo mirándole a los ojos, son de un azul intenso, ojos fríos, fría personalidad.

-¿cual era tu nombre...?.-vuelve a preguntar.

- Billie O’kein, un placer.- digo ofreciéndole una mano. Ella la toma.- un placer.- dice.

En este momento miro hacia donde ella estaba sentada,  me mira a los ojos, me pierdo en ellos otra vez, "aprovechado", paso la mirada de sus ojos hasta el bello escote, de el vestido que llevaba puesto, y de allí a sus ojos, no tardo en asimilar lo que acabo de hacer, aún si no lo hice intencionalmente, eso fue una cordial insinuación.

Ella todavía sigue mirándome, cuando noto que alguien al lado mío me habla, y deduzco que es la profesora, que hace poco me había preguntado. La miro.

-Billie ¿se encuentra bien?-dice - lo noto pálido.

-no, no se preocupe, debe ser el estrés, es que como soy nuevo en esto de la maestría, debo sentirme un poco...

-abrumado- dice dando en el punto exacto.

-eso, creo que iré a tomar algo de aire fresco.- digo parándome, miro por ultima vez y sus ojos singuen en los míos, pero esta vez no puedo darme el lujo de perderme en ellos, camino con paso rápido hacia la puerta que da al parque y el sol y la brisa, me dan la bienvenida.

"buen día digo para mis adentros" "buen día"

sábado, 9 de octubre de 2010

cap.3 *lola*

Llegamos a nuestro dormitorio, y pienso en invitar a Margaret a que vallamos a comer comida china en el restaurante del campus.


-hey Margaret.- le digo, vamos a dar una vuelta por el campus, y así comemos algo de comida china ¿que opinas?.



-créeme que te diría que si.. Pero ya tengo compromiso. Hay una fiesta en el lago, y sabes como son esas fiestas, no me pierdo una. Vamos juntas, ¿que me dices?.


-creo que paso.


-pero ¿por que?, te hace falta una buena dosis de fiesta.-dice tratando de convencerme.- todos iremos, siempre salimos juntos los cuatro.


-pero hoy no estoy de humor para ese tipo de fiestas, además... mejor me quedo aquí y me relajo.


-pero... bueno lo que tu digas lola, tu te lo pierdes.- estaba vestida con unos vaqueros, un suéter negro, y nos botines de cebra. Se puso su chaqueta y estaba abriendo la puerta cuando voltea, y me mira.-segura que no vienes.


-si, es más si cambio de opinión nos vemos en el lago.- digo.


-espero que cambies de opinión.- da media vuelta y se va.


Busco en mi colección de cds y escojo el de Beethoven. Al fin tiempo sola, me quito la ropa y me meto en la bañera, un baño de burbujas, media hora, y esa imagen no desaparece. Salgo de la bañera y me pongo mi pijama: un pantalón largo de algodón, a cuadros y un t-shirt negro. Voy a el mini frigorífico, y cojo una lata de coca-cola light. Me siento en mi cama y la tomo. Al cabo de una hora de no hacer nada más que escuchar música clásica, decido que es mejor acostarme y descansar. Apago la luz y me tapo de pies a cabeza con mi sábana.


Los minutos pasan, y esos minutos se hacen horas, son la 10 de la noche y no consigo encontrar el sueño, como si estuviese jugando a las escondidas. me paro... bueno no he conseguido conciliar el sueño así que mejor busco otra cosa que hacer, camino hacia el armario, me quito la pijama y me pongo una falda alta negra, y una blusa verde olivo, me pongo mi chaqueta de cuero, unos converse negros, y listo.


Afuera está frio, camino, rápido por que se que el lago esta un poco lejos.



Miro a mi alrededor, y no hay nadie, a esta hora todos tienen que haber llegado al lago, casi estoy llegando, camino con los ojos clavados en el piso. Choco con alguien y no puedo evitar el grito que sale de mi garganta. Miro al frente, y el profesor esta ahí, de repente me toma de los hombros.



-lola, soy yo.- dice.- no tienes por que alterarte. ¿Para donde vas?.



-iba camino al lago, de por si ya estaba un poco asustada, pero juro que casi me da un infarto.- digo sintiéndome estúpida.



-o para la fiesta ¿eh?-. Su tono es el adecuado, pero aún así, en la obscuridad, solo la luna nos iluminaba, sus ojos estaban inexpresivos.


-si, me ha invitado Margaret, creo que ya tuve bastante tiempo para mi.. y se me ocurrió que esta noche no tenia por que ser tan calmada, es decir, Beethoven y un baño de burbujas, son una buena combinación, cuando uno quiere calmarse.


-¿tu olles a Beethoven, pensé que eras como todas esa chicas que caminan por el campus, con la cabeza llena de alas de mariposas.



-es mi favorito, me inclino hacia la música clásica.



-a ver lola, que me dices si te acompaño hasta el lago... me preocupa que andes por aquí a estas horas, sola.- dice con tono preocupado.


-no profesor O´kein, no se preocupe, la verdad es que ya casi llego y no quiero ser una molestia.


-ya te dije lola, me puedes decir Billie, y además no es ninguna molestia, es un placer.-dice, y no puedo negarme a esa tentadora propuesta.


Caminamos lo que queda del recorrido al lago, y quiero que el tiempo que me queda con el, con su presencia, el tiempo que me queda para escuchar su respiración, nunca acabe, pero nunca se tiene lo que se quiere ¿verdad?. Llegamos hasta la luz del faro que estaba al lado del lago, había encendida una gran fogata, y todos bailaban, excepto algunos que ya se habían lanzado al lago.


-bueno... nos vemos mañana, lola.- me dice posando su mano en mi hombro.


-nos vemos mañana, Billie.-digo.


-mucho mejor, te cuidas.- da media vuelta y desaparece en la obscuridad del bosque


-tu también.- digo en voz baja, se que no me ha escuchado pero sirve de consuelo.


Busco con la mirada, tardo un minuto en divisarlos, Margaret me mira, los ojos entrecerrados, como si tratara de ver una pintura abstracta, me acerco a ellos, will está vestido de negro y usa un gorro negro. Bryson está un poco pensativo, viste unos vaqueros, un t-shirt negro y unos converse.


-hola chicos, esto esta encendido ¿verdad?.-digo tratando de entablar conversación.


-si.- dice will.- ufff estas chicas están locas.


-si están locas...-dice Margaret, y capto la indirecta.


-ni tanto... solo de dejan llevar.-digo en respuesta.


-hey!.- dice will.- ¿quieres bailar lola?.


-si.-digo y le lanzo una mirada a Bryson, que está cabizbajo. Lo veo así desde que le dije esa pequeña mentira en la hora de almuerzo.


-si.- respondo.- eh... los dejamos.


casi todos bailaban, los únicos que estaban distanciados eran Bryson y Margaret, los otros bailaban animados, o se bañaban en el lago, otros se besuqueaban, y los mas bobalicones, jugaban con videojuegos con consolas portables. Todos estábamos, toda la generación, y era el ultimo año que teníamos juntos en esta academia, todos tomaríamos rumbos diferentes en este año, algunos se irán a la universidad, otros solo se quedarán siendo unos vagos. pero lo cierto es que todos seremos diferentes, y este ultimo año en preparatoria, lo gozaría como nunca antes, por que solo se le vive una vez.


-¿me das un segundo?, regreso enseguida.- miro a mi alrededor y diviso a un chico que bailaba solo, era atractivo, pero no de mi gusto. me le acerco, y como la música estaba alta, le susurro al oído.


-¿me puedes hacer un favor?.- el asiente al ritmo de la música.- puedes acercarte a esa chica de allá, digo señalando a Margaret, camina hacia ella, ¿puedes?.- y el vuelve a asentir.


en este instante Bryson, mira al frente y ve al chico guapo acercarse, luz rostro cambia de vacio a desesperación, mira a Margaret, y esta también lo mira a él, en la mirada de ella solo se puede leer desesperación, pero en la de él solo veo fuego, fuego intenso, como si en verdad la deseara, la toma por la cintura, una mano a cada lado, la acerca a ella, y se tocan sus labios, un pequeño rose, y lo que viene no era de esperarse, el fuego deja de ser fuego y pasa a ser lava, un volcán en erupción, y ya no pueden separar sus labios.


Me volteo y camino hacia Will, que no puede creer lo que está viendo.


-es difícil de creer ¿verdad?.- digo, pero el tiene la mandíbula caída. Le doy palmaditas en una mejilla y este vuelve a la realidad.


-mierda, no me jodas, ¿que demonios hiciste?. Tu... algo tienes que haber echo, eso del admirador secreto, desde un principio me pareció extraño.


-gracias, gracias, muchas gracias publico televidente.- le digo.


-tu amiga mía eres mi niña genio.- dice, me abrasa y me roza los nudillos por el cuero cabelludo.- vamos.- me sube en su hombro, lo que resulta fácil para el por que mide 20 centímetros más que yo, y tiene un cuerpo descomunal. Corre al lago.


-no, no, no, ¡Will no jodas!, en serio no es momento.- le doy un fuerte codazo en las costilla, pero eso no sirve para pararlo. Se tira al lago y me lleva encima de el, así que caigo junto con el, subo a la superficie, y intento respirar. Salgo del lago tosiendo por el agua ingerida.

las horas pasan rápidas, y ya es de madrugada, will empapado igual que yo, y Bryson y Margaret abrazados caminamos, hacia los dormitorios, aunque la fiesta no se a acabado aún ya los cuatros queremos partir a el precioso mundo de los sueños, en la puerta le lanzo una mirada a will, acusadora, y resentida por hacerme empapado. El se siente culpable, pero quien puede culparlo si se emociono mucho por la noticia esa. Entro en el edificio, Margaret tras de mi no dice ni media palabra.

Llegamos a nuestro dormitorio, y entro primero, ya dentro me volteo y me fijo en Margaret, ella esta sorprendida aún.


-ves Marge, te dije que si funcionaría.- digo.


Ella corre hasta donde mi y me da un fuerte abrazo.- gracias lola... eres única.


-lo se, lo se, gracias.- digo abrazándola mas fuerte aún.- ella da un paso hacia atrás y me mira acusadora.


-pero eso no quita el hecho de que hayas llegado a la fiesta con el profesor O’kein.


-¡por dios! Marge que mal pensada eres. te diré, yo decidí ir a la fiesta, y nos chocamos en el camino, el se ofreció a acompañarme ya que era muy tarde para que una chica como yo andara sola por el campus, y eso fue todo, nada más.

-¿segura?.- pregunta.


-segurísima, no soy una perra para tirármele al profesor de biología, ese sexy y provocador, profesor de biología.

Eso sirve para calmarla, así me quito la ropa mojada y me tiro en la cama, solo con unos bóxers a cuadros, y una camiseta negra. La noche transcurre lenta, a mi agrado, por que en la mañana estoy llena de energía. El despertador suena a las 7:00, me levanto dando traspiés. Le tiro un almohadazo a Margaret y eso sirve para levantarla. Me meto en la ducha y el baño sirve para refrescarme un poco... no que decía para helarme, esta mañana ha amanecido lloviendo fuertísimo. El tipo de mañana que escojo para oír música clásica y tomarme un buen chocolate caliente, eso hago mientras Margaret está en el baño. Nos vamos a clases temprano, y somos las primeras en llegar al salón. Los lunes y martes, nos toca biología a primera hora.

Así que va a ser peor de lo que imaginé. El profesor ya está en el salón cuando entramos, me siento en mi sitio habitual. Frente al profesor, un intercambio de miradas, un buen día, y todos comienzan a entrar en el salón.

lunes, 4 de octubre de 2010

cap.2 *lola*

Caminando hacia la puerta, me encuentro con Margaret, y veo todo en sus ojos grises. Su melena cae por los hombros hasta la espalda. Ella se echa el pelo hacia atrás, típico, eso hace cuando está asombrada.


-este profesor nuevo nos cayó como una patada en el culo, ¿verdad?.- pregunto tratando de subirle el ánimo.


-mierda.- dice con los ojos en blanco.-¿mierda, quien soy, de donde vengo, hacia donde voy?.


-por ahora eres Margaret, vienes de Texas, y vamos a comer algo,


-mierda, lola, en serio vivimos esa primera hora de clase. Prefiero mil veces al profesor silverstong, que a este que me causa ganas de comérmelo.


-creo que no eres la única. Digo... tiene un buen culo.


-si... pero va contra las reglas tirárselo.


- en la guerra y el amor todo se vale hermana mía. wau, pero en serio que quiero, digo ese profesor es lo único decente que tenemos en esta preparatoria.


-lola ese profesor, tiene que ser mil veces mayor que tu.


-ni tanto... además ¿viste esos ojos? Verdes, wau, sin comentarios.


-solo te diré amiga mía, tienes mucha competencia, las plásticas se van a debatir quien se lo comerá a el, y quien se quedará con los huesos. va a ser una competencia divertida.


-si. Vamos a la cafetería.- de camino se nos unen Will, y Bryson.


-joder, ahora tenemos competencia con un profesor "sexy" o eso dicen.- dice Bryson.


-para nada.- dice Margaret, pero todos notamos como se ruborizan sus mejillas. Y se por que ocurre, si desde que estamos pequeños ella ha estado loca por Bryson, pero el nunca se a fijado en ella algo como mas que una amiga, o eso aparenta.


-uiii uiii uiii.- dice will en tono burlón.- Margaret esta enamorada.- Margaret le entierra el codo en las costillas, y will hace una mueca de dolor. Bryson y will se ríen a carcajadas mientras yo intento calmarlos.


-ya, paren chicos, Margaret no se ha fijado en lo absoluto en ese profesor, ella está hací por que últimamente ha estado recibiendo cartas de un "admirador secreto".- nadie lo notó, pero yo soy una experta en las expresiones faciales, Bryson puso los ojos en blanco, así... que había cumplido mi objetivo.


-ufff.-dice will.- quien será el enamorado...


-digamos que me llamo lola bond, y voy a resolver este caso.- digo. y todos sueltan una risita.


-vamos pues a comer.- dice Margaret. Mientras nos formamos en la fila ella me susurra al oído.- voy a matarte.


-créeme después de que haga lo que tengo en mente, vas a besarme los pies.- le digo.


Mientras almorzamos, todos están hablando animadamente, pero yo no me concentro tanto en eso, sino que desvió la mirada a la mesa de los profesores, y con lo que me encuentro, difícil de creer si, pero esos ojos verdes, se clavan en los míos, y es difícil, desviarlos nuevamente. Transcurren 5 minutos, y me hago consiente de la mano que toma mi antebrazo y lo agita. Miro a Margaret, y ella esta diciendo algo pero no la escucho, hasta que todo vuelve a la normalidad.


-¿verdad lola?.-pregunta esta.


-eh... que me decías, perdón pero no te escuche.


-la dinámica de hoy, que estuvo divertidísima, verdad que nos llenamos de Elio.


-si.- digo para evadirlos.- estuvo genial- Margaret se introduce en la conversación otra vez, y yo miro mi plato intacto.

Cuando vuelvo la mirada hacia la mesa de los profesores, ya no está.



Las clases siguientes, me las paso reflexionando. Organizo mis ideas, y ya para el final de las clases, me encuentro a Margaret y vamos juntas al dormitorio. Nos ha tocado juntas.

domingo, 3 de octubre de 2010

cap.1 *lola*

se podría decir que era feliz, pero se que aún cuando piensas que eres feliz, siempre hará falta alguien en tu vida, alguien que sea la razón por la que te levantas cada mañana, alguien por el que dices, hoy es lunes 4 de octubre, estrés voy a patearte el puto culo.


Esa persona de la que tanto dependemos, no está en mi vida.


Me prengunté miles de veces cuando llegaria, cuando encontraría la felicidad verdadera, o mejor aún el verdadero amor, podía sonar cursi, pero así lo sentía, y nada puede con la fuerza del corazón.


Lunes...según las personas lunes es el día en que toda la monotonía comienza, pero en mi vida tiene otro significado. Lunes es el primer día de trabajo laboral, es el día en que ves nuevamente a esos rostros tan familiares, lunes es el día en el que le das la cara al comienzo de la semana y le dices, “aquí estoy, puedes hacer todo lo que quieras para que me deprima o me entristezca, pero sabes, no lo lograrás". Así púes me despierto y la monotonía no me detendrá, porque cada día es diferente, solo tienes que saber como apreciarlo, y que mirar.

Me meto al baño sabiendo que el agua caliente me relajará, enciendo una vela aromática. En agua corre por todo mi cuerpo, me lavo el pelo, que se desliza rojo, como llanas. El olor a canela ha impregnado todo el baño. Cuando salgo me lavo los dientes, y me visto con una camiseta negra, unos vaqueros color gris, y unas botas de cuero.


Me seco el pelo con la secadora, y queda todo chispeado, rojo ardiente con mechones naranja y rubios. Me pinto los labios de rojo, y ya estoy lista. Entro al baño apago la vela aromática, y de paso por el dormitorio cojo mi mochila negra y bajo lentamente las escaleras, se que es estúpido pero tengo la costumbre desde pequeña de contar los escalones, uno...diez...quince escalones. El olor a pan tostado causa que mis tripas rujan.


Camino hacia la mujer encantadora de ojos verdes al igual que los míos, su pelo cae en cascada por su espalda todo negro.


-hola ma.- me acerco a ella y le planto un besote en la mejilla, no es raro, por que es lo que hago los días que estoy en casa. Me volteo y veo al guapote de mi padre, y a su copia más pequeña, mi hermano. camino hacia mi padre, y también le doy un beso.- hola pa.- le paso la mano par el pelo enmarañado a mi hermano.- hola nomo.


-hola elfa.- me dice Oliver soltando una risita, el muchacho tiene doce años, su pelo igual que el de mi padre y el mío, es de un rojo vivo. Me acomodo en la mesa, y me como la primera y mas importante comida del día: un tazón cereales choco-choco con leche, dos rodajas de pan tostado con mermelada de arándanos y un vaso de jugo de naranja. Lo que sigue ocurre automáticamente. Nos subimos a auto de mamá, papá sale al trabajo, llegamos a la escuela, no volveríamos a ver a mamá en una semana, así que nos despedimos con un abrazo. Oliver me da un fuerte abrazo y se va para el área se primaria, y yo camino por el campus de la preparatoria. Me encuentro con Bryson, Will, y Margaret, esta ultima es mi mejor amiga desde que tengo conciencia.


-hola lola.- dicen todos a coro.


-hola chicos.- saludo yo también. Margaret se acerca y me dice en el oído.


- ¿ya supiste lo del nuevo profesor?- me pregunta.


-no se de que me hablas.


-el señor silverstong, se jubiló, y ha sido reemplazado por un nuevo profesor.


- no jodas.- digo con una sonrisa en el rostro.- osea que ya salimos de el saco de huesos mal oliente. Digo el señor cara de papa.

- exacto.- me dice.- todos nos preguntamos como será el nuevo profesor. ¿Será un gordo con pelos en las orejas? ¿Será un saco huesudo con mal aliento?- suena el timbre.- ya lo sabremos.


Como todos los lunes, a primera hora nos toca química. Nos sentamos en nuestro asiento habitual, en la primera fila. El salón esta lleno, todos están presentes. Menos el profesor. Hasta que un hombre de pelo negro entra en la puerta.


-buenos días.


-buenos días responden todos a coro. El hombre deja su maletín encima del escritorio, y escribe su nombre en grande, con una letra hermosa, para ser de un hombre.¨billie O´kein¨.


- mi nombre es Billie O´kein, pueden llamarme Billie, desde hoy yo seré su maestro de química. Como me han informado, el tema con el que estaban trabajando era con LAS PROPIEDADES DE LOS GASES NOBLES, yo seguiré con ese tema. Y hoy haremos una dinámica. Por favor saquen sus libros en la pagina 134.


El profesor prosigue con una dinámica, muy divertida. Se trata de responder preguntas, pero absorbemos helio de un globo, y respondemos con una vocecita divertida.

Cuando me toca responder, el profesor, como a todos los demás me pregunta mi nombre.


-lola.- respondo algo tímida. El me mira, y no puedo evitar notar ese verde esmeralda que brillaba en sus ojos, dándome cuenta de lo atractivo que era.


-a ver lola, mencióname los seis gases nobles.


- son... kriptón, neón, argón, helio, xenón, y radón.


- muy bien lola... siguiente.- pero yo estoy lo bastante perdida en sus ojos, y se me hace difícil desviar la mirada. Noto también que el tiene el mismo problema.


A ver... yo le daría unos 28 años máximo, y la verdad es que era muy sexi. El día transcurre lentamente, y tengo todo el tiempo que quiero para contemplar su todo. Viste unos vaqueros negros, y una camisa negra por debajo de una chaqueta de cuero. Lo que lo hace verse rudo.

Suena la campana y todos salimos del salón.

HOY.

A ver. Por donde empezar...


Hoy el día esta hermoso. El sol brilla, pocas nubes en el cielo, el aire es puro, hay una brisa acogedora, los pájaros cantan. Todo está en su lugar, es de esos días que son perfectos para ir al parque, la playa, ir a jugar soccer. De esos días en los que es mejor estar en paz que ir a fiestear. Ir al parque sentarse bajo la sombra de un árbol y leer un buen libro.


En este día tan espectacular decidí comenzar una nueva historia. la historia de mi vida. y será exclusivamente para mis seguidores