domingo, 8 de enero de 2012

cap.11 billie*

  Ese estupido sueño se habia mantenido al margen por un tiempo, ya casi era epoca de examenes y tanto lola como yo luciamos descansados. hacia tiempo que no hablábamos, tanto por mi empeño en seguir el protocolo y no cometer un error que nos afectaria a ambos, como por lo ocupado que estaba en este momento preparando los examenes. estabamos en pleno invierno y todos los arboles lucian levemente macabros por el hecho de haberse quemado por el frio. pero en esta noche en vela, a las 1 a.m, lo unico que deseaba era poder oler esa fragancia peculiar que despedia lola, naranjas y cerezas, y.... una taza bien cargada de café oscuro.


Esta era la epoca del año en la que me preparaba para viajar a luisiana, para ver a mi madre, a mi hermana, y a los pocos familiares que se reunen para el nacimiento de jesus.

vestido con una camiseta negra en la que, justo en el pecho reposan las amadas palabras "AC/DC" y unos pantalones de pijama negros escucho desde mi pocision en el campus lo que seguramente es una de esas fiestas que dan los estudiantes en el lago. con los ojos fijos en las notas que habia estado escribiendo  los siento cansados  y me siento caer, pero hay algo que me despierta del extraño trance en el que habia entrado y es el sonido de llamada entrante de mi celular, miro la pantalla y veo el nombre de mi hermana en ella.


Me levanto de  donde estoy sentado y camino hasta situarme en el cristal que, muestra lo que habia supuesto "fiesta". oprimo verde y me pongo el auricular en el oido.

"¿si?"- digo.

"¿billie? ¡billie! ¡Oh billie!"- dice entre sollozos-"Mama ha partido ya"- yo no se lo que ocurre, pero todo se desvanece y al cabo de un tiempo escucho a mi oido unas palabras que no entiendo, pero cobran sentido "Billie, Billie estas ahi?”- pregunta desconcertada- "Nuestra madre ha muerto". -me quito el auricular del oido ya que esas pababras me causaban un dolor ... como una punsada persistente en el pecho, y una fuerte. termino la llamada, camino hasta una esquina de mi cama y me siento. con las manos enredadas en mi cabello y mirando directamente hacia la alfombra intento asimilar y procesar la noticia que mi hermana me ha dado. decido que lo mejor seria recostarme y dormir un poco. pero no logro conciliar el sueño. me visto con unos converse al tobillo, unos jeans, y me quedo con la misma camiseta. salgo a tomar algo de aire al campus, y a respirar aire fresco. no se en que momento mis pies se empiezan a mover con un destino fijo. y tampoco soy conciente de que he caminado hasta un lugar al que ya he ido antes. deseo que sea la habitacion de lissa. toco tres veces, oigo pasos que se aproximan hacia la puerta. cuando la puerta se habre…


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LOLA

"Oigo que tocan la puerta, margaret esta en la fiesta del lago, y yo aseguro que ha dejado las llaves. la habro lista para reprocharle, pero me encuentro con otra persona. es Billie y tiene cara de estar mareado."

-Billie ¿que haces aqui tan tarde?- pregunto pero el solo me mira. veo un atisbo, una pequeña lagrima que corre por su mejilla. luego ya no es una sino muchas y su cara parece la de un niño que ha hecho algo mal. que ha estado corriendo cuando sus padres dijeron que no lo haga, y este se ha caido y llora.... y solo da un paso al frente y apoya gentilmente su cara en mi hombro. yo lo abrazo, algo anda muy mal con billie... y no se que es. cierro la puerta, hago que billie camine hacia la y  nos recostamos. yo tengo la cara de billie en mi pecho y siento sus lagrimas calientes deslizarse. en un momento beso su coronilla "todo estara bien" le digo "Yo estoy aqui". enredo mis dedos en su pelo y pienso en lo que pudo alterarlo emocinalmente de ese modo. no se me ocurre nada.

ya son las 1:45. puedo jurar que Marge no volvera hasta las 3:00, incluso aunque mañana haya clases. Billie se ha calmado y tengo unas enormes ganas de preguntarle sobre su comportamiento, el esta sereno... algo pensativo, yo tengo la blusa empapada en el area del escote. en este momento tengo una especie de deja vu y pienso en Kurt …en como estara... tambien pienso en lo que somos...¿que somos? ¿algo normal y sin ataduras? Si, eso somos. pero tambien estan estos sentimientos por este hombre, del que en realidad no se nada. y el esta aqui, solo lo esta. y como nunca habria imaginado… ¿estare salvandolo ahora?, ¿asi como el me ayudo dos veces?...


-¿estas dormida?- me pregunta con voz ronca.

-solo estoy pensando... ¿puedo preguntar?...

-claro. supongo que quires una explicacion para este inmaduro comportamiento....

-Billie. yo juzgare si es inmaduro o no.- digo.


-bueno... cuando mi padre murio, mi madre se sumio en la depresion.... y tambien en la adiccion, supongo que el cigarrillo la ayudaba a calmar los nervios, desde hace tiempo viene luchando contra el cancer de pulmon. hoy mi hermana ha llamado- dice en un hilo de voz entrecortado. casi perdiendose- Ha muerto... y no se por que estoy aqui. supongo que he venido a donde deveria estar.

-Oh Billie...- la verdad es que no tengo palabras, por que es lo que menos me pude haber imaginado. simplemente lo abrazo y enredo mis dedos en su pelo, lo acaricio. queria darle mi apoyo- ¿Cuando iras a su casa?

-pedire permiso para ir desde mañana viernes hasta el domingo. se supone que debo preparar las pruebas de quimica para los estudiantes. pero por lo visto tendre que tomar un receso.- dice y luego bosteza- lola, mejor me voy antes de que Margaret regrese.


-Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.- digo besandolo en la coronilla. el se incorpora y luego yo mas atras. puedo sentir un poco de dolor cuando me levanto ya que todo este tiempo he estado soportando el peso de Billie. cuando estamos en la puerta, el pasillo esta a oscuras, no porque todos duermen, sino por que todos se han ido. o almenos la gran mayoria, lo abrazo y lo beso en la mejilla... un ligero roce de labios. solo un atisbo...- Duerme bien- le digo. y el sale disparado como bala, caminando con largas y sigilosas zancadas.


 El jueves por la mañana me levanto y hago toda mi rutina matutina. Despierto a Margaret, que al parecer había gozado bastante en la fiesta anoche. Ella me cuenta sobre los progresos sobre su relación con Bryson Y me cuenta que Will esta saliendo con una chica… ¡una porrista!, ¿quien hubiese imaginado semejante relación de aquel Rockero?, pero Margaret me aclara, que la chica, a pesar de ser rubia y atractiva…es un ser pensante.



-¿Donde has estado?- me pregunta resignada- parece como si te hubieras alejado de todos en estos últimos meses. 




-He estado aquí… como una inadaptada social. Si, si, si…



-¿Es por el profesor?- dice pensativa.



-no- digo cortante- no es por Billie.



-No es por Billie…



-por favor Margaret… no quiero hablar de eso en este momento… por favor.- suplico.


Hoy en la hora de actividad física mi equipo tendría un partido amistoso con otra academia, como capitana tenia que estar ahí. Pero la verdad es que a último momento me habían atacado unos síntomas bastantes extraños. Me dolían las sienes, y estaba viendo borroso, así que el entrenador me mando a la enfermería. Bryson, que estaba cerca de nosotras se ofrece a llevarme.



jueves, 17 de noviembre de 2011

cap. 10 - lola*







En el camino de vuelta a la academia no ocurre nada especialmente interesante. Al llegar todo resulta ser exactamente lo mismo, el mismo lugar aburrido. Me despido de mi padre y mi hermano, y me encamino a mi dormitorio.

Las están  luces apagadas y las ventanas cerradas, justo como las deje el viernes, así que Margaret no ha llegado aun. Dejo la mochila encima de la cama, voy a la cocina y saco una lata de coca-cola del frigorífico. Considero las opciones del día. Todavía es temprano y el sol brilla afuera, ya he hecho todas mis tareas, así que salgo con un café rondándome en la cabeza. En el campus hay un Starbucks, camino unos 5 minutos y el olor a café recién hecho inunda mis sentidos. Entro al establecimiento, en el que hay dos o tres estudiantes sentados en la barra conversando, pido un cappuccino y espero unos minutos. Saliendo del local con café en mano, me choco con el hombro de alguien y tengo que maniobrar mágicamente para que el café no caiga estampado contra el pavimento. Levanto la mirada y me encuentro con los ojos sorprendidos del profesor O'kein.

-¿Estas bien?- me pregunta preocupado. Yo me toco el hombro con mi mano libre, y compruebo que todavía esta pegado a mi cuerpo.

-Eso creo- digo apartando mi mirada de la suya, y bajando nuevamente la cabeza comienzo a caminar. De camino hacia el lago son 10 minutos, antes de llegar alguien me toca el hombro, yo me asusto, hasta que caigo en cuenta que es billie con un café en mano, y no el loco de aquella otra noche.

-¿Por que diablos todo el mundo quiere asustarme?- grito frustrada.



-Lola cálmate... ¿como que asustarte?-pregunta confundido- ¿Lo dices por lo de la otra noche?, yo no quiero asustarte...


-Profesor O'kein lo siento vale, he estado algo alterada después de lo del incidente. No había tenido la ocasión para darle las gracias de no haber sido por usted no se donde estaría- digo queda, con la mirada perdida en algún punto lejano.


-¿quieres caminar y contarme como estás llevándolo?- Me pregunta, y yo no hago mas que perderme en sus ojos y pensar en lo tierno que es. ¿Por que tenias que ser profesor mío O'kein...? asiento por un instante y doy media vuelta, Billie me sigue los pasos.


-No se ni que decirte- digo tuteándolo, lo que me resulta ligeramente incomodo, pero ya el me había dicho antes que podía hacerlo- He estado algo calmada en mi casa, pero aquí en la academia es diferente... lo que sentí cuando ese psicópata me tocaba... no puedo ni pensar en ello Billie.- digo casi llorando, él me acaricia el brazo en señal de apoyo, y me siento reconfortada- Aparte esta pesadilla recurrente que no me deja dormir en paz...


-¿Que pesadilla?- me interrumpe- ¿podrías hablarme de ella?



-Te resultarían un poco incómodos los detalles...



-No hay cuidado.



-Bueno, estamos tu y yo en una habitación... la luz de la mañana entra cálida y clara por las ventanas, los recuerdos de la noche anterior son vagos, pero estaba tan fresca...tan feliz, había sido una de las mejores noches de mi vida. Entonces caigo en cuenta de que estas a mi lado, tenemos una breve conversación... y luego irrumpen en la habitación unos hombres extraños, empiezan a golpearte... es como si el dolor que estas sintiendo tú en ese momento, lo estuviera sintiendo yo también. Y cada vez me duele más cuando despierto.


-¿Cual fue la primera vez que se presento esa pesadilla?- me pregunta interesado.


-No lo se... ¿una Semana tal vez?-Entonces caigo en cuenta de algo.- ¿porque has insistido tanto con esto Billie?- pregunto ya en la entrada del edificio de dormitorios.


-Por que... he tenido ese mismo sueño desde hace algunos días.- dice mirándome a los ojos.


-Espera.... ¿que?- Digo sorprendida.


-exacto.- ya estábamos en la puerta de mi habitación- Lola te veré mañana en clases. Duerme bien.- dice y me da un beso en la coronilla.


-Sabes que no será así.-digo antes de que se marche dejándome llena de dudas. 


Y si que tenia razón, la noche transcurrió lenta y dolorosa, por la mañana despierto exaltada y el corazón me late tan rápido que pienso tendré un ataque de taquicardia. Cuando me pongo de pie siento que me estrellare contra el piso, y caigo apoyándome de una rodilla y agarrándome el estomago con las manos, entonces siento unas terribles ganas de vomitar, corro rápido al baño y dejo que salga por mi garganta la cena de ayer. En un instante Margaret esta a mi lado sosteniéndome la mata de pelo naranja.


-¿que pasa lola? ¿No me digas que ya has quedado embarazada?- dice riendo



-Hahaha- digo sarcástica.-que graciosa. Solo estoy mareada Margaret.



-¿es por esa estúpida pesadilla que te pone como loca, y nunca me has querido contar?.



-puede ser, no estoy de humor ni en condiciones para que me ataques con tus preguntas... lo siento Marge.



-voy a buscarte agua.- Dice y se va a paso rápido hacia la cocina. Yo me desvisto y me entro en la ducha. Me siento agarrando mis piernas con mis brazos, como si estuviera tratando de que no cobraran vida propia y salieran caminando solas. Siento el agua caer sobre mi espalda. pero no me siento mas relajada, en realidad siento como una pregunta va creciendo y creciendo en mi interior, y cada vez se haces mas, y mas grande. ¿Por que diablos Billie y yo hemos tenido el mismo sueño? o peor aun... ¿el también ha sufrido tanto como yo?


Le dije a Marge que se fuera a clases sin mí, que la alcanzaría luego. Y no es que pensara hacerlo. Cuando se fue busque un frasco que me había entregado mama. Él psicólogo me las había recetado hace bastante tiempo, cuando las cosas en la familia no iban tan bien, ella sabe que en época de exámenes no puedo dormir por la ansiedad, decía clónasela y era un frasco naranja con pastillas verdes. Este somnífero solo tuve que utilizarlo antes de entrar a la academia, por que bajo situaciones agobiantes, estresantes, o simplemente bajo presión, se desencadena una ráfaga de ansiedad, y simplemente paso días sin dormir. Supongo que esta situación amerita tomarlas.

Me tomo una, y luego me vienen a la cabeza las imágenes de mi sueño concurrente, empiezan a correr lagrimas por mis mejillas, tomo otra, y esta vez las imágenes son las de Billie, esta vez siento impotencia, impotencia de no tenerlo, entonces tomo una tercera. Me recuesto todavía solo cubierta por una toalla, con el pelo y mi cuerpo empapado de agua, y lloro hasta que los somníferos comienzan a actuar.


BILLIE-

-glena Louis- se escucha un "presente" quedo y tímido.


-Margaret Johnson- "Presente"


-Lola Webb- silencio.- ¿lola Webb?- Margaret Johnson, la chica que siempre anda con lola se acerca al escritorio con cara de preocupada y dice en voz baja:


-Profesor O'kein, lola dijo que me alcanzaba y no lo ha hecho, se levanto gritando como todos estos días, y fue al baño a vomitar….


-¿Cree que le puede haber pasado algo?- pregunto preocupado.


- No lo se, la vi muy mal esta mañana, y el hecho de que no me haya alcanzado como dijo haría... me asusta.


-¿están todos a excepción de lola?- todos responde "si"- chicos necesito que se mantengan callados en el resto de la clase. Tengo que verificar algo.- digo y salgo caminando con paso decidido. Cuando entro en la habitación de Margaret y lola, lo que veo me asusta, siento como todo se reduce a mirar sus ojos llenos de ojeras y sus labios pálidos, y luego veo en su mano inmóvil agarrando un frasco naranja.


-¡Lola!- exclamo casi ahogado, pesando lo peor...-¿Que has hecho?- digo corriendo a verificar su estado. Está empapada de agua y solo la cubre una toalla mojada, el pelo le tapa el rostro y cuando se lo aparto no veo expresión alguna, le quito el frasco y leo el nombre "Clonazepam", lo conozco por que a mi hermana se lo receto su psicólogo, por el estrés que sufre cuidando de nuestra madre. Un somnífero bastante fuerte que recetan solo a las personas que sufren se ansiedad. Y que al igual consumido el grandes cantidades puede inducir al coma, o hasta la muerte.- ¡Por favor lola respóndeme!- rugo perdiéndome a mi mismo. La tomo en brazos y camino hacia la ducha si mucho esfuerzo. Abro la regadera y dejo que el agua caiga sobre ella, no lo hago por que se lo que hago, lo hago por que eso hacen en la películas en casos de intoxicación. Estoy casi dentro de la ducha, y el agua me moja a mí también. Le doy palmadas en las mejillas, pero no responde, espero unos instantes... una reacción, un movimiento.


La veo fruncir es entrecejo, y luego toser varias veces. Entonces abre los ojos y me mira confundida.


-¿Que...? ¿Que...?- intenta decir, pero no sale más que un susurro. Yo la abrazo, y ella sigue tratando de decir algo, pero nada de lo que dice concuerda "tu" "¿por que?" "yo" "aquí".


-Shhhhh... Yo estoy aquí- digo para calmarla, oigo sus gemidos en mi oído, y le beso la frente. Cuando me aparto de ella, ya parece estar más recuperada.


-Siento no haber llegado a clases- dice.



-¿Querías matarte lola?- pregunto casi llorando- ¿querías matarte?



-solo quería dormir- dice.- son solo somníferos...


-solo somníferos.-digo procesando- me ha dicho la señorita Margaret que te levantaste vomitando. ¿Ha sido eso por los somníferos?


-Me levante gritando a causa de la pesadilla de la que te hablé, sentí unas fuertes nauseas, y vine al baño a vomitar. este maldito sueño me tiene como loca Billie- dice entre sollozos- no puedo concentrarme...- ella me mira a los ojos, tiene los labios pálidos y los ojos llenos de ojeras, siento una necesidad enorme de besarla, pero mis impulsos aun están controlados por mi cordura.


-Iré a buscarte una toalla seca- digo tratando de no mirarla, ya que la toalla se había soltado y estaba desnuda frente a mí. Ella es consiente de que esta desnuda, pero sigue mirándome como si no le resultara incomodo estar en frente a mi. Eso por alguna razón me exita. Salgo rápido del baño para no cometer una locura.


-gracias otra vez profesor O'kein- dice ella agradecida- me ha salvado la vida dos veces.- me mira y coge la toalla de entre mis dedos, deja caer la que tenia puesta y se pone la seca que le he traído en un acto de agilidad mas que de vergüenza por que yo pueda verla. Hay lola... eres tan madura y tan inocente a la vez.


-no hay de que- ella me abraza, Huele a naranjas y cerezas- puedes contar conmigo para lo que sea.



-tu también cuenta conmigo para lo que sea.- dice ella con tono maternal- algún día seré yo la que te salve. Ahora creo que lo mejor seria que me vista, ya que esta historia podría terminar peor- sale sosteniendo la toalla con una mano y tocándose la cabeza con la otra. Espero un momento, tanto como para darle tiempo a vestirse como para procesar a loque se refería con su comentario.










miércoles, 11 de mayo de 2011

Aprendí.


Entonces hoy orgullosamente digo, que fui fiel a quien amé
Que respete a quien me enseñó
Que perdone a quién me hirió
Y lo mejor que he aprendido en  esta vida…
Es a ser yo misma, y a amar a quien me amó
Y luego entendí que no hay dolor eterno, ni felicidad que no se marchite.

                                                                                                                              Lola

jueves, 5 de mayo de 2011

cap.9 *lola*

El sabado me despierto a las diez de la mañana, mamá ya ha hecho el desayuno, y mi hermano esta en la mesa jugando con sus figuras de acción, creo que son linterna verde y flash. mi padre viene pisandome los talones, cuando entra en la cocina, y me da un gran abraso. desayunamos todos juntos y se me ocurre una gran idea, el haber visto a kurt aller, el haberlo visto llorando, me habia deprimido a mi también. asi que me pongo un bikini negro, y lo cubro con unos shorts desteñidos, una camiseta negra, y uno converse negros al tobillo. le habiso a mi madre que Kurt y yo iremos al lago, y salgo.


A la madre de kurt no le resulta raro verme, le pregunto si Kurt ya despertó y me dice que si, que está en su dormitorio, haciendo no se que cosa. así que subo, y cuando habro la puerta rapidamente lo encuentro jugando guitar heroe. está acostado en su cama en frente al televisor y mueve rápidamente sus dedos si dejar ir una sola nota. está en pijama pero no igual que aller, que se veia sucio y descuidado, al parecer salio de su habitación y se dio un baño.

-hola kurt- digo sonriendo- el pausa el juego, se levanta y me da un gran abraso.


-hola- me dice animado- ¿que haces aquí tan tempramo?.


-bueno... vengo a invitartarte- le digo sentandome.- vamos a lago ¿si?.


-no tengo nada que hacer. Exepto esto- se acerca a mi y me da un beso en los labios, pero que bien me sentia... este si que sería un buen dia- dame un minuto, me voy a vestir.

***

El camino al lago no es muy largo que digamos, se dura media hora caminando, pero Kurt y yo siempre hemos sabido aprovechar la caminata. Nos informamos mutuamente de lo que ha pasado en la vida de ambos, me cuenta como le ha caido lo de su padre. Y yo le cuento lo que ha pasado en la academia, que no es mucho, solo algunas fiestas, y trompezones, pero claro que no le menciono a billie. Pasamos por el wal-mart antes de llegar a el lago, compramos un six pac de coca-cola, algunas golosinas, como en los viejos tiempos, y papas lay's. Cuando llegamos al lago, me resulta reconfortante ver que hay niños nadando y padres que los miran... protectores, el lago era grande, de forma irregular, hace mucho tiempo Kurt y yo habiamos decididio que era un calcetin. Buscamos un lugar apartado, bajo las largas ramas de un sauce que se deslizaban hasta llegar al suelo cubierto de pasto a la orilla del lago. Bajo las ramas nadie puede vernos.


-¿sigues temiendole al agua?- me reta.


-no, pero si le temes a la competencia...


-pero que cosas dices, lola, un poco de competencia no le hace mal a nadie...- me sonrie- El que llege primero a la punta del calcetin hace lo que sea que el otro le pida.- una distancia  20 metros, seria dificil vencerlo, sabiendo lo veloz que era, pero yo tambien era veloz.


-Estas en lo cierto, uno, dos, tres, ¡ya!- comienzo a desvetirme, me quito los shorts y la camiseta, y veo que Kurt sigue mirandome y que no se a desvestido.- ¿que, te vas a quedar ahi como un bobo?- pero el solo me mira. Entonces me tiro al agua, despues de unos segundos, Kurt se desviste y salta. Entonces me hecho a nadar, dando largas brazadas y moviendo los pies velozmente. En un intante voy por delante y al otro el va a mi lado, pero me adelanta casi cuando hemos llegado, y el peso de la derrota cae sobre mi ego.


-¡ah!- grito enojada cuando llegamos a la punta del calcetin. Tengo que respirar varias veces antes de poder hablar.- ¡maldita sea!- digo, mientras Kurt se rie a carcajadas.


-¿pensaste que tendrias posibilidades hermosa?- dice cortando una carcajada- a ver... que quiero que hagas... ven vamos de vuelta.- cuando volvemos al sauce, estoy empapada y tengo hambre.


-si,si,si, ya que ¿quieres que haga?- pregunto resiganada.


-bueno...- dice pensativo- lo decidire mas tarde, por ahora... -habre una de las bolsitas de golosinas que compramos, ositos, mis faboritos, y me ofrece la bolsita y yo la tomo sin objesionesiones y me siento en el pasto, resostada del grueso tronco del sauce y cierro los ojos para que descancen. Cuando los vuelvo a abrir Kurt se encuentra sentado a mi lado, no habia tenido tiempo de apreciar lo bien que lucia, aller estaba fatal, pero hoy luce como nuevo, y el Kurt que habia conocido hace tanto tiempo no concordaba con el que tenia en frente, esta fuerte, tiene los abdominales marcados y... sexys, deslizo los dedos por todo su abdomen y lo miro a los ojos, esta sorprendido, y eso me saca una sonrisa, le ofresco un osito que tengo entre los dientes, y el se acerca y lo toma con sus labios. cuando se aparta de mi, esta sonriendo.


-bueno, ya me has dado una buena idea de lo que quiero que hagas- dice, se acerca a mi oido susurrante, y de rrepente se me ocurre algo que haciamos cuando niños, me meto el dedo indice a la boca, lo saco todo ensalivado, y se lo entro en el oido, cuando hace una mueca de sorpresa, pero antes de que reaccione salgo coriendo lo mas rapido que puedo. Pero tarda solo segundos, esta tras de mi, y casi me alcanza, asi que corro en otra direccion y me tiro al agua y no me sorprende que el haga lo mismo. Dios, que estupido impulso... verlo empapado la forma de su cuello, de su clavicula me hacia sentir... bueno que mas da EXITADA.



Me quedo ipnotizada con el azul de los ojos que hace tanto no miraba con esa intencidad, y me sumergia en ellos. Pero el es que me toma el rostro y une sus labios a los mios, que se mueven rapidamente, deseosos, me hala hacia el y yo no puedo hacer mas que ir a ritmo con sus labios, pone sus manos en mi cintura y le levanta, lo que resulta facil para el, ya que el agua hace que los objetos resulten mas livianos, envuelvo mis piernas alrededor de su cadera y los brazos alrededor de su cuello. Lo que sique es que no tengo la suficiente fuerza para apartarme.



Lo hago, el intenta seguir pero la verdad es que, hoy mi cabeza esta dando vueltas, sus labios hacen que esto ocurra, solo lo miro a los ojos, en un monento desvia la mirada y la lleva a un punto del lago. Se le forma una sonrisa en los lavios. y me mira animado.


-¿no lo recuerdas?- me pregunta de repente.


-¿el que?- digo interesada.


-aqui nos conocimos. Hace exactamente 8 años. Tenias 9 años, eras una hermosa niña, para ese entonces yo tenia 10 años, y mis padres decidieron mudarse y comenzar denuevo. Lo supe cuando te vi... corriendo y buscando dientes de leon para luego soplarlos al aire, con tu pelo rojo como el fuego que se mecia con el viento y tus ojos verdes claros por la luz del sol que los cubria era irreal...

-¿tan bien lo recuerdas?


-cada pequeño detalle... bueno ya tenemos que irnos.-dice rompiendo rapidamente el tiempo en que trataba de recordar. Cuando llegamos al porche de mi casa Kurt me acaricia la mejilla y se despide con un largo beso.

En la mañana del domingo, Kurt pasa a despedirse de mi le prometo que el otro fin de semana haremos algo especial nos besamos, y luego mi padre nos lleva a mi y a mi hermano a la academia, y no puede evitar mencionar lo feliz que estaba por los dos. Y de paso avergonzarme complatamente.

sábado, 5 de febrero de 2011

cap.8 *lola*

Son las 8:00 pm, Marge vuela por toda la habitación buscando algo que ponerse, pero yo ya estoy lista, me he puesto unos vaqueros, una blusa negra holgada, y unas Martens negras. La verdad es que no tenía muchas ganas de salir, y tenía una gran necesidad de ver a mi padre. El era mi mejor amigo, siempre había estado hay para todo, sabia que decirle que me gustaba mi maestro era un riesgo muy grande no solo para mi, sino para Billie, ya que conociendo a mi padre, y lo sobre protector que podía llegar a ser, llevaría a Billie a un estrado, o a menor escala, solo demandaría a la academia, por que "el profesor de química, ha seducido a su hija".


-lola.-dice Marge, y dejo de mirar por la ventana para prestarle atención a lo que dice.- ¿como estoy?


-creo que estas....- los ojos le brillan.- creo que estás muy bonita- lleva puesto un vestido de animal print, y unos converse marrones al tobillo.


-tu también lo estás, ya larguémonos de aquí.- dice sonriendo. Debe de estar muy desesperada por ver a Bry. La ultima vez que habíamos salido todos juntos, will se había lanzado al lago conmigo encima de el. Y había terminado empapada.


El lago esta repleto, y ya varios se han lanzado al agua. Nos encontramos con Bry y will, que nos brindan unas latas de cerveza. La cojo sin pensarlo, y le doy el primer sorbo.


Pienso que esta noche podría refugiarme en la bebida, pero resulta que me siento idiota, ya transcurridas 2 horas, comienzan a poner música lenta, y todos bailan con su pareja, y la verdad es que no me gusta, hasta will, esta bailando con una rubita. No quería estar ahí, así que le digo a Marge que me iré.


Caminando por el campus de vuelta a mi dormitorio, tengo esta extraña sensación de que alguien me persigue, miro hacia atrás pero no hay nadie, sigo avanzando, pero más rápido, pasados unos 5 minutos, vuelvo a mirar, y lo compruebo, me persiguen.


Este era unos de esos momentos en los que el corazón casi se te sale de donde debería de estar, creo que había visto a este tipo, si... ¡ya lo recuerdo! era de mantenimiento, era nuevo, apenas había comenzado en este año. Lo había visto algunas veces. Era un hombre de algunos 38 años de edad. Pelo negro, ojos grises, y rostro aceitunado. Al cabo de unos segundos decido que no gano nada corriendo, iba a enfrentarlo. Me paro abruptamente y coloco los brazos a cada lado de mi cuerpo, con los puños cerrados.


-¿necesita algo señor?- le digo, pero no parece escucharme, me toma por los brazos y me empuja hacia el árbol que tenia tras de mí.

-no, nada que no seas tú, ya he visto como me miras, nadie debe enterarse ¿sabes?


-¡¿de que DEMONIOS habla?!- grito alterada, y el corazón se me va acelerando. lo que ocurre luego está fuera de lo racional, el hombre empieza a besar y lamer mi cuello- ¡ah! ¡Psicópata suéltame!- digo asqueada y bastante alterada, intento soltarme, pero no cede.- ¡maldita sea!- ladro, pero nadie parece escucharme- AYUDA - grito entre sollozos, y  luego el hombre me suelta forzadamente. Entender la escena me resulta difícil, por que ha ocurrido muy rápido. En un segundo el hombre loco me está lamiendo el cuello, y al otro el hombre de pelo negro y ojos verdes, al que conocía tan poco, pero que quería tanto, estaba levantando al de mantenimiento por el cuello de su uniforme, y le daba puñetazos en el rostro hasta que queda inconsciente. Billie lo deja tirado en el suelo, y se dirige hacia donde estoy. Estoy muy conmocionada, cuando dice:


-¿estás bien?- me pregunta. Pero solo puedo sollozar y llorar. Entonces se acerca a mi y me abraza con ademán protector.


Luego de unos minutos de llanto en el hombro de Billie, hace una llamada rápida, y les había a los de seguridad, que vengan a llevarse al tipo. No transcurren 5 minutos, y ya están aquí, llevándoselo a rastras hacia la enfermaría.

-¿está seguro que no le ha pasado nada profesor O’kein?- dice uno de los hombres, de pelo rubio, y cuerpo descomunal.

-si no hubiese llegado a tiempo... no se que le hubiese hecho este imbécil.- entonces el hombre rubio se va, y yo todavía sigo de estúpida llorando.- vamos lola, te llevare a tu dormitorio- entonces caminamos el resto del camino, mientras yo lloro, y Billie me abrasa consolador.

Cuando llegamos a mi dormitorio, entramos, y camino hasta mi cama, me acuesto y él me coloca un edredón encima, de verdad que hacía frio.

-gracias.- digo queda. Hoy no podría decirle más que eso. Otro día vería como me agradecía, solo quería llorar, llorar hasta dormirme.

-no hay de que- dice mientras se aleja hacia la puerta, cuando gira el pomo, se gira y me dice- ¿lola?, prométeme que no vas a volver a caminar sola por el campus a esta horas.- yo solo asiento, mientras tiemblo- duerme bien.- comienzo a cerrar los ojos, oigo que se acerca, por que, al parecer se ha olvidado de apagar mi lámpara, y siento, sus calurosos labios en mi frente, lo que oigo luego es que la puerta se cierra, y me sumerjo en el sueño.

***


-¡déjenlo!- sigo gritando. Cuando abro los ojos, mi corazón sique su apresurado baile.- ¡déjenlo!- pero que... he tenido el mismo sueño de Aller. Y lo había sufrido peor. Me levanto, y lavo mi rostro. Que está todo mojado, del sudor y las lagrimas. Son las 2:00 a.m, y al parecer Marge no ha llegado.


En la tarde del viernes mi madre nos recoge para nuestro fin de semana en casa. me gusta volver aunque sea solo los fines de semana, me recuerda que no me he perdido del todo.


-lola, quizás deberías visitar a Kurt, sabes, con lo que le pasó a su padre....- sugiere mi madre.


-lo se mamá, pero... ¿me explicas mejor que es lo que ha ocurrido?- pregunto.


-por lo que se, el señor Hawkins regresaba del trabajo, como siempre, pero está vez nunca llegó, tuvo un accidente con un camionero, y... bueno, digamos que el pasado lunes enterraron sus restos, o... sus pedazos.-dice pensativa- que pena más grande, ya tu padre y yo fuimos a consolar a la señora Hawkins, pero Kurt es un hueso duro de roer, y desde el lunes no sale de su dormitorio si no es para ir a la escuela.


Ay Kurt... claro que si sabia que era un hueso duro de roer. Estuvimos en la misma escuela, y éramos vecinos, y mejores amigos, hasta que la escuela se incendió, pocas veces ocurre, pero ocurre, la suerte fue, que ocurrió un sábado, cuando explotó una de las plantas eléctricas, mis padres tuvieron que cambiarnos de escuela, y la única opción fue la academia, pero los padres de Kurt decidieron que una academia los separaba demasiado, así que buscaron otra escuela.


lo extrañaba bastante, lo quería bastante, el era muy apegado al señor Hawkins, y su perdida me duele, por que era un buen hombre, y en mi infancia, fueron muchos los días en los que jugué con Kurt en el patio de su casa, mientras su madre preparaba galletas y limonada, y su padre salía del taller a saludarnos, y a besar a su querida esposa, ¿como se sentiría?, no lo se, pero Kurt me necesita, así como lo necesité a el cuando tuve que irme, y solo lo veía los fines de semana, así... nos fuimos alejando.


Toco tres veces la puerta, y la señora Hawkins me abre con los ojos rojos de tanto llorar, se podría decir que era mi segunda madre, así que sin decir nada, la abrazo. y ella rompe a llorar.


-lo siento señora Hawkins, lo siento mucho.- le digo mientras ella se aparta.


-hace tiempo no te veía lola, por favor, sube a ver a Kurt el si que te necesita...-y sin decir mas, corro por las escaleras, hasta la puerta del fondo, donde un cartel reza "no me jodan", Kurt..., lo mismo hago con la puerta de Kurt, toc toc toc, pero esta no se abre.


-Kurt... soy lola- pero aún así la puerta sigue cerrada. Pasan 15 minutos, me siento en el piso, con la espalda pegada a la puerta- Kurt, no me iré hasta verte.- entonces se abre. Cuando me incorporo, lo que veo me desgarra, la imagen de un Kurt desaliñado, con el pelo rubio despeinado, los ojos azules llenos de ojeras y lagrimas. Lleva un pantalón a cuadros y una camiseta blanca de "gorillaz".-¿como estás?- silencio. Entro al dormitorio, mientras el cierra la puerta. Se acuesta en la cama.- ¿quieres hablar?- pregunto, y el me dice que no con un movimiento rápido de cabeza- ¿quieres que yo te hable?- pero hace el mismo movimiento de cabeza. Camino despacio, me acuesto a su lado, y me acomodo para que su cabeza quede en el centro de mi pecho, le tomo la mano, para que sepa que tiene apoyo. Y entonces empieza a llorar.


Cuando llegué a la casa de los Hawkins, eran las 6:00pm. Ahora son las 8:00pm y no hay signos de que Kurt quiera parar de llorar, mis palabras de consuelo solo han servido para que más lagrimas salgan se sus ojos. Pero el tenia todo el derecho de llorar.


 -has venido- dice con voz ronca- pesé que no vendrías.


-¿y dejarte solo?- le digo con voz tierna-¿en las buenas y malas?


-en las buenas y malas, -dice entre sollozos- en las buenas y malas- dice para si mismo.-te he extrañado.


-no tanto como yo-  le digo, y le prieto la mano aún más fuerte- Kurt... lo siento mucho.


-no tanto como yo- y puedo sentir como sus labios hacen una sonrisa- tuve un presentimiento ¿sabes?, bueno, un sueño, y yo moría, quizás yo debía morir y no el.


-shhhh. Todo pasa por una razón Kurt tienes que seguir, por que el lo hubiese querido así.


-gracias, lola.- me agradece.


-no hay de que Kurt, para eso están los amigos.- por primera vez en todo este rato, se apoya en los codos, y me mira directamente a los ojos, no recordaba los bonitos que eran, y lo mucho que me gustaban. En la infancia uno se enamora de sus amigos, y eso nos pasó a Kurt y a mí, antes de irme a la academia el me besó, "para que no te olvides de mí " me dijo, no negaré que me gustó, por que en realidad me gustó demasiado. Pensé que lo dejaría en el pasado, que lo que sentía por el solo eran cosas de niños, pero ahora veo que no es así. Entonces, ahora estamos aquí, mirándonos, y supongo que el ha recordado el beso al igual que yo.


se inclina tanto hacia mi, que nuestros labios casi se tocan, me acerco un poco más, y puedo sentir su aliento, lo que hace que desee sus labios como lo había hecho antes, entonces se unen, y creo que no puedo parar, no está en mis manos. Lo agarro por el cuello de su camiseta, y rodamos en la cama hasta que quedo encima de el, entonces tocan la puerta. y la voz de la madre de Kurt se oye lejana, ¿será por que la sangre me entapona los oídos?- "lola, tu padre ha llegado de trabajar, tu hermano vino a buscarte, dice que quiere verte". Solo así nuestros labios se separan.

-no te olvides de mi, lola.- dice intentando sonreír- vamos, te acompaño hasta tu casa.- a la madre de Kurt le resulta raro verlo fuera, pero se que esta contenta, por que es algo bueno para Kurt.












sábado, 29 de enero de 2011

cap.7 *billie*

Todavía tenía la cabeza saturada de pensamientos. Estaba sentado en una mesa en la esquina más lejana. Las clases, mis problemas, mamá, mi familia, lola...


Y ese sueño me seguía atormentando:


Desperté, y ella estaba recostada en mi pecho, el aroma de su pelo me hipnotizó, y su tez pálida estaba inexpresiva, me encantaba su rostro angelical, me quedo observándola, hasta que despierta, y noto la sorpresa en su rostro al verme. Admiro su cuerpo por un segundo, es lo las bello y tentador que haya visto, entonces siento unas fuertes ganas de protegerla, le tomo el rostro, y pongo mis labios en los suyos, la acaricio suavemente, puedo oír los latidos de su corazón que se acelera, así como pude sentirlo anoche, cuando estaba sobre ella, y la llenaba de placer, cuando ella me llenaba de placer a mí. Sus gemidos, su aliento... me aparto de sus labios y vuelvo a contemplar su rostro.


-¿como has amanecido?- le pregunto.


-bastante bien- dice sonriendo, me encantaba eso también, cuando sonreía- demasiado diría yo. ¿Y tú?


-yo bien, considerando el hecho de lo que hemos hecho, pero puedo correr el riesgo.


-créeme, lo vale todo, al menos de mi parte- dice, levanta su mano, para acariciarme el rostro, y luego se vuelve a recostar en mi pecho. Pienso que este era el mejor momento que vivía desde hace tiempo, pero ese sentimiento no dura mucho. la gran puerta de entrada se abre y entran unos hombre vestidos de negro como si fueran el escuadrón  "s.w.a.t"  o algo así, la aparto de mi, por que se que no es a ella a la que buscan, se Cubre con las sabanas blancas, y veo como su rostro cambia rápidamente de expresión, entonces empiezan a golpearme fuerte con las armas que traían, siento dolor en todo el cuerpo, casi caigo inconsciente, pero antes le dedico una mirada a lola, que grita como loca, quería cuidarla, pero estaban todos golpeándome, lo único que puedo hacer antes de que me maten, es decirle lo que siento "te amo" le digo.


La verdad es que cuando desperté esta mañana, todavía podía sentir como me golpeaban, y lo que sentía al ver a la chica sufriendo cuando yo sufría. ahora estoy sentado tratando de comerme el almuerzo, totalmente perdido en mis pensamientos, cuando alguien me toca el brazo, volteo a ver quien es, y no me sorprende que sea la profesora rubia que me había hablado el primer día de clases.


-profesor O’kein, ya ha sonado el timbre- ¡¿QUE?! Que demonios te pasa Billie O’kein, que mierda es que tienes en la cabeza- va retrasado a su próxima clase.


-dios santo- digo - gracias, profesora Bennington. Estaba muy distraído, tengo la cabeza llena de problemas.


-Billie, si necesitas algo, alguien con quien hablar aquí estoy, si quieres búscame.


-gracias. Ya tengo que irme. Te buscaré.


Y me apresuro a la clase, a la que de por cierto voy tarde.


 Los alumnos no comentan mucho sobre mi tardanza, la clase transcurre como siempre, y también como siempre, lola es la alumna que más se destaca entre los estudiantes, mientras lo otros se rascan la cabeza por que no han entendido, ella, hace rápidamente las clases y las entrega a tiempo. Participa muchas veces.


Es una chica inteligente, además de ser bella, sabia lo que hacia y como lo hacia. Al final de la clase, me dirijo a mi dormitorio. Estoy bastante agotado por lo que ha sido el día de hoy, me quito los zapatos, y el tiro por ahí, sin preocuparme de si los encontraré mañana. Y me doy una ducha, me pongo un pantalón de algodón a cuadros, y una camiseta negra. Trato de dormir, pero solo puedo pensar.


Pensar en mi madre, a la que había dejado siendo cuidada por mi hermana menor, Peggie de 20 años, ya que teníamos una escases de dinero, y mamá necesitaba los medicamentos adecuados para su enfermedad, aparte de los tratamientos de quimioterapia, papá lo hubiese hecho también, el dejarla, solo para darle una calidad de vida mejor, si no fuera por que papá murió hace 5 años gracias a un tumor canceroso que le absorbió la vida.


El hecho de pensar que mamá moriría de una enfermedad similar, cáncer de pulmón, hacia que me sumergiera en la depresión, por eso estoy acostado, entre las sabanas, en posición fetal. No quiero llorar, por que tengo que ser fuerte, pero aún así las lagrimas salen de mis ojos. Mi madre había sido buena. Pero había caído en depresión cuando papá murió. Y se había refugiado en el cigarrillo.


-estará bien- me digo en voz alta, como si eso me calmara. Por que mi madre había sido la mejor, aún siendo la mujer más sarcástica y feminista del mundo, la amaba tanto, que no sabría que hacer si ella moría. Me quedo dormido en medio del llanto silencioso. Pero cuando despierto, lo único que deseo es desahogarme. Y recuerdo lo que me había dicho Lissa Bennington, sobre si necesitaba alguien con quien hablar. Me visto con unos vaqueros gastados,  una camiseta negra de cuello en V y una chaqueta, me lavo el rostro, para eliminar cualquier signo de que haya estado llorando, y salgo de mi dormitorio.


Toco la puerta tres veces. Oigo los pasos que se acercan, y Lissa me abre la puerta, cuando me mira, sonríe ampliamente, nada parecida a su rostro en el horario de clases, sus ojos azules adquieren un raro pero bonito brillo. Tiene ropa de practicar yoga, y una cola de caballo.


-hola- y se pone en puntillas para saludarnos con un beso en la mejilla.- pasa.


Cuando entro, me doy cuenta de lo ordenada que es, su cama es grande, del estilo siglo XVII, con muchos cojines, y un grueso edredón negro. Tengo que reconocer que tiene buen gusto, y se inclina más por lo que son las decoraciones del siglo XVII, una mesilla de noche blanca con una lámpara negra, las paredes están pintadas de color beige, y están decoradas con pinturas que nunca había visto antes, entonces miro en la esquina de una, y dice claramente "Lissa Bennington 2000", había que reconocer que eran muy originales, y que tenia un inmenso talento para la pintura.


-son geniales, digo señalando a el cuadro que está en  la pared del fondo, en el que se veía a una pareja besándose, el un prado al atardecer.- deberías de dedicarte a la pintura y no a la maestría.



-gracias, pero lamentablemente, mi lugar está aquí- dice- ¿quieres algo, un café, agua, té?


-creo que café, gracias.


-siéntete a gusto, ya regreso, he estado haciendo uno antes de que llegaras.- me siento en un sofá que había al lado una gran ventana en la que se podía ver la noche, y el campus, al parecer hoy había fiesta en el lago. Ya la fogata estaba completamente encendida, observo, como uno a uno van llegando los estudiantes.


-aquí tienes- dice pasándome cuidadosamente una tasa de café.- había notado lo raro que estabas hace tiempo, en el almuerzo me siento en tu misma mesa, pero solo miras a tu plato, y no mueves la mirada en el almuerzo entero.


-se debe a muchas cosas, la principal es el problema que me atormenta, y la razón por la que estoy aquí, dando clases, mi madre, que está enferma de cáncer de pulmón, y eso me lleva a la depresión...- mientras hablo, me mira con ojos compasivos, y solo habla hasta que termino de contarle todo.


-Billie, lo siento, se lo que sientes, porque yo también lo sentí, cuando mi hermana enfermó, éramos muy unidas, pero eso cambió cuando le descubrieron un tumor cerebral. Siempre me culpé. Pero ahora luego de 15 años, comprendo mejor.

-pero no me culpo, culpo al cigarrillo, el que la acompañó los últimos 5 años, luego de que mi padre muriera.- entonces, comprende la magnitud del asunto, se acerca a mí, y me da un fuerte abrazo, pero la verdad es que no siento nada, y Lissa no me hacia sentir nada que no fuera afecto por una amiga.

jueves, 27 de enero de 2011

cap.6 *lola*

Estoy sobre una cama, me siento desnuda, cuando despierto puedo sentirlo, un rayo de luz que entra por una gran ventana hace que mis pupilas se contraigan, y trato de no mirar esa luz, ya que me duelen los ojos, lo otro que logro sentir, es que estoy recostada en el pecho de alguien, el pecho desnudo, suave, caliente, y reconfortante de alguien,  me siento entre las sabanas, que ahora noto, son blancas, cuando veo quien es mi acompañante, me sorprendo, una llamarada de placer me embriaga cuando toca con las puntas de los dedos mi rostro lo recorre todo, con una sonrisa en su bello rostro, luego sus labios cubren los míos, y lentamente me va elevando, con su mano tras mi cuello, acariciándome. Luego se aparta.


-¿como has amanecido?- me pegunta dulcemente.


-bastante bien- digo sonriendo ampliamente- demasiado diría yo. ¿Y tu?


-yo bien, considerando el hecho de lo que hemos hecho, pero supongo que puedo correr el riesgo.


-créeme, lo vale todo, al menos de mi parte.- acaricio su rostro, tiene ojeras, que por desvelarse las noches preparando el programa de clases, y calificando exámenes, aparte lo veo cansado, aunque se que la razón es que hemos hecho el amor toda la noche. Vuelvo a recostarme en su pecho otra vez, y trato de descansar ya que no es Billie el único que está cansado.


Pero un sonido abrupto me deja conmocionada. entran en la escena unos hombres vestidos de negro, con armamento militar, algo así como si fuesen de un escuadrón especial, me levanto rápidamente y me cubro con las sabanas, pero al parecer no planean hacerme daño a mi, se lanzan sobre Billie y comienzan a golpearlo, lo golpean y golpean, y yo solo puedo gritar conmocionada, ¡déjenlo!, les grito miles de veces, pero no paran, Billie me mira, su rostro ya está todo golpeado, y escupe sangre, mientras sus labios pronuncian algo que pienso es "te amo". Y mientras grito, y lloro Marge me despierta gritando.


-¡lola!- grita como loca, mientras me sacude por los hombros.


-¡déjenlo!- susurro. Ya he gritado tanto en sueños que solo dejo escapar gemidos y susurros- ¡déjenlo!


-ya, tranquila- dice con ademán protector- no pasa nada, no le han hecho nada.


-¿que rayos?-digo, ya mas consiente de lo que digo- ¿que has escuchado?


-¿que que he escuchado?- gruñe- pues bastante, me has despertado gritando. Gritabas "déjenlo""déjenlo". Creo que se quien estaba en tus sueños. No hemos dormido ni dos horas, son las 4:00 am, y en tres horas tenemos clases.- mientras mi garganta descansa, me levanto, y tomo agua. Nos sentamos en el sofá.


-estás mal, lola- dice Marge.


-pero tu no, y ahora me doy cuenta de que te he tenido abandonada. ¿Como van las cosas con Bry?- pregunto.


-bastante bien diría yo, es un amor.- dice, y de pronto se le ilumina el rostro con una sonrisa de satisfacción.


-se les nota felices, me alegro por los dos.


-gracias- dice- pero la que me preocupa eres tú.


-pues no tienes que preocuparte por nada.- trato de calmarla- creo que puedo sobrevivir- digo sarcástica.


-si, si me preocupo, porque se lo que sientes, y se bastante bien, porque soy tu mejor amiga, que nunca antes habías sentido algo parecido al amor, por algún otro chico, pero ese es el punto. Billie no es un chico, es un hombre, y aunque pueda que no tenga malas intenciones, y que nunca se hubiese imaginado que tu le atraerías. y se que no puedo darte la opción de que salgas con chicos de tu edad. Pero por lo que veo no es una buena opción.


-si, no es una buena opción, porque no puedo borrar lo que siento, aunque me gustaría- digo recordando la pesadilla que  había tenido. Haber visto a Billie sufriendo me había desgarrado. Y si pasara en realidad... me sentiría culpable, si, si, si y dolida.


-solo me interesa tu bien, lola, y si algo te pasara no se que haría.


-como el dijo.- digo pensativa- no podrá ser.


Ya cuando es hora de ir a clases, me meto el baño, me doy una ducha rápida, me visto con un vestido corto de estampado floral, unos converse negros al tobillo y una chaqueta de cuero negra. No tengo hambre, Marge intenta hacerme comer, pero la verdad es que no tengo hambre, así que salgo para la primera clase en modo automático. En la hora de almuerzo nos sentamos Marge, Will, Bry, y yo en la mesa central de la cafetería, charlamos animadamente, sobre temas convencionales, exámenes, profesores, etc.…


Billie entra por la puerta principal. Y me mira, paso la mirada despreocupadamente, lo miro a los ojos, y luego vuelvo a hablar con los demás. Ahora ya las cosas claras no debían siquiera mirarlo. Seria la mejor en la clase, pero no lo miraría fuera de ella.

-hoy hay fiesta en el lago- dice Bry- ¿vendrás con nosotros lola?


-si- ahora que lo pienso bien, me serviría de mucho algo de diversión de la buena- si iré.


-pues que bien, últimamente has estado perdida- dice Will y Marge asiente.


-si lo he estado, un poco...


-¡pues es hora de que pongas al día con la diversión!- grita Bry como loco, lo que causa que Marge le de un codazo entre las costillas- ¡perdón!- dice amoroso, y le toma el rostro para acariciar sus labios. Eran una linda pareja.